• La ocupación irregular se extendió por más de cinco años, pese a la terminación de los contratos y a las acciones legales emprendidas desde 2018.
• El predio tiene un área de 4.533 metros cuadrados.
• El ocupante amplió sin autorización el uso del predio, pasando de dos a cuatro locales.
Bogotá D.C., 4 de mayo de 2026. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) ordenó el desalojo del inmueble conocido como ‘Titos Bolos’, donde en la actualidad funciona la Iglesia Vida Abundante, tras comprobar una ocupación irregular prolongada, el incumplimiento en el pago de arrendamientos y una deuda que supera los $2.227 millones.
La decisión se produce luego de verificar que la Fundación Cristiana Latinoamericana de Colombia – Iglesia Vida Abundante – continuó ocupando el predio pese a la terminación de los contratos de arrendamiento el 10 de noviembre de 2025, situación que se mantuvo sin respaldo legal durante más de cinco años.
Además, los ocupantes ampliaron de manera irregular el uso del inmueble, pasando de dos locales autorizados a cuatro (locales 2, 3, 4 y 5), sin contar con contrato vigente ni autorización. El incumplimiento también tiene impacto económico. Entre 2020 y abril de 2026, la deuda acumulada por concepto de cánones de arrendamiento supera los $2.227 millones, recursos que actualmente son objeto de acciones judiciales para su recuperación en favor del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (FRISCO).
El predio, de 4.533 metros cuadrados, está ubicado en una zona de alta valorización de Barranquilla y fue conocido por albergar establecimientos como ‘Titos Bolos Club’ y ‘La Moñona’. El bien pasó a manos del Estado tras un proceso de extinción de dominio al grupo Nasser Arana.
“El desalojo responde a la necesidad de recuperar el control del inmueble, proteger los recursos públicos y habilitar su uso productivo dentro de la legalidad” dijo Constanza Jiménez, directora de Seguimiento y Control de Liquidaciones de La SAE.
Este caso se suma a las acciones que adelanta la SAE para recuperar bienes ocupados irregularmente y reincorporarlos a la economía formal, evitando su deterioro y pérdida de valor para ponerlos al servicio de las y los colombianos.


