Por José R. Navarro Munera
Cuando se acaban los argumentos, porque saltan a la vista y se terminan de comprobar los defectos de la administración del gobierno anterior, ahora sus seguidores aún conscientes de la realidad, pero comprometidos porque, para esconderla, a muchos de manera prepago por las redes como influencer, bodegueros y hasta a periodistas les tuvieron que pagar, son los que ahora tercamente con agravios, buscan la forma de cómo al actual presidente y su equipo desprestigiar, porque los resultados esperados del pacto histórico no pudieron alcanzar, y están preocupados porque los beneficios recibidos por anticipado, son deudas entre ellos mismos que de alguna manera al respectivo jefe del clan tendrán que saldar.
Los argumentos son tan baladíes que se fijan en detalles referidos a la vanidad. Que como viste, que es un charlatán, que es un embustero que se las pica de artista para figurar, porque le gusta cantar, que como buen costeño es corroncho y eventualmente se expresa como un bacan; y ahora que con un radio y pistola como un bandolero quiere meter miedo, por lo que hasta una congresista también sugiere que debe remitirse a siquiatría para revisar su condición mental.
Pero lo más bajo y ruin que han podido mostrar los detractores del presidente Abelardo, es tratar de empañar la dignidad de su esposa, “primera verdadera dama”, como cobrando las travesuras que le han cuestionado a la dama del gobierno anterior, que no se sabe si fue la primera o la de nivel inferior y que como mujeres por supuesto también les corresponde su respeto y relativa consideración.
Caramba, pero que paradoja la que los seguidores del expresidente Petro nos permiten observar, cuando justamente las mencionadas características eran show de cada día, además de los escándalos de su vida personal, lo cual no es nada ejemplar desde la moral, y la mencionada congresista entonces no se pudo
inmutar.
La diferencia es que el expreside Petro no tenía necesidad de portar armas en el cinto, porque
las tenían sus protectores al margen de la ley, que justamente son los que está persiguiendo el gobierno actual, por tener amedrantada a gran parte de la sociedad y que hasta con fusiles
obligaron a votar, para intentar por intermedio de su candidato el poder perpetuar.
Dos grupos aparentemente mejor armados que el ejercito legal, han mantenido a gran parte del pueblo marginado. Uno dizque revolucionario y otro de liberación nacional, que se enfrentan entre sí, para el poder a través de las armas alcanzar, y que a través de secuestros y extorsiones es que consiguen el capital para sus armas comprar; además de la complicidad con clanes de narcotraficantes en la producción, intercambio y distribución de sustancias ilícitas que están destruyendo la sociedad a nivel local e internacional, y es lo que justamente el Presidente De la Espriella está atacando coherentemente con el “Escudo de las Américas” “, como lo prometió en su campaña electoral.
En menos de dos meses el Presidente De la Espriella ha desenmascarado el disfraz, que aunque se sabía quiénes lo portaban ahora ya no lo podrán negar ni portar, porque les cayó la fuerza del estado, que dentro de los límites de la Constitución y las leyes hará respetar el derecho de la sociedad a vivir en paz.
“La paz, la potencia de la vida y el impacto ambiental”, han sido las tres palabras utilizadas con más frecuencia por los falsos progresistas para descretar. Es que ese nefasto matrimonio entre el narcotráfico con los grupos guerrilleros ha atropellado a nuestros pueblos, reclutando a niños por una parte y desplazando a padres por otra, es lo que ha propiciado infelicidad y la muerte prematura de personas como también seres vivos del medio ambiente en un gran sector de la geografía nacional.
Reclutamiento de niños, violación de niñas y muchas cosas aberrantes más conocidas por la JEP, sin sanción ejemplar, y la permisividad del fallido proceso de paz para que sus autores intelectuales consiguieran cargos claves en el Congreso, han sido el mayor irrespeto para la sociedad rayando en la vulgaridad.
Pero, antes que el escudo de las Américas, que no sé cómo su símbolo gráfico se interpretará, está el escudo de nuestra patria Colombia que, con el cóndor mirando hacia la derecha simboliza su altura con dignidad y en una cinta las palabras ” libertad y orden”, es justamente lo que se quiere rescatar, para verdaderamente en armonía con todo lograr prosperar, como se simboliza con las cornucopias a los costados de la granada < ahora Colombia> por su riqueza natural.
La pregunta que se hace mucha gente al observar los objetivos y consignas de los grupos subversivos y revolucionarios que pregonan querernos liberar es: “¿ de quién o de qué realmente nos quieren libertar y hasta dónde nos pretenden llevar?”; si es que la ideología que profesan ya ha demostrado en otros países que es la ruta para más bien las condiciones de vida degradar.
Es que pareciera que los intríngulis técnicos de la economía no supieran administrar, aunque también se cree que no es por ignorancia, sino intencional, y con acciones premeditadas compartir la pobreza, para en función de la esperanza tener al pueblo ilusionado y en el poder poderse perpetuar.
Pero así como la Nueva Granada fué capaz de independizarse del yugo español aboliendo la esclavitud, ahora el mismo pueblo colombiano con ciudadanos mejor estructurados, intenta liberarse del yugo de los narcoterroristas disfrazados de socialistas que están destruyendo nuestros pueblos y corrompiendo a la juventud.
En la independencia del yugo español, Simón Bolivar por su causa jugó un papel fundamental, que hasta la espada algunas veces se le resbaló y algunos inocentes también hizo asesinar, como sucedió con el almirante Padilla, < como incidente pasional›, es por lo que el general, quien Santander, ” el hombre de las leyes”, también a muerte había sido sentenciado y luego por el mismo Bolivar fué conmutado y
desterrado, aquel que el orden legal trato de implementar.
Cómo olvidar aquella frase celebre del general Santader cuando dijera: “Colombianos, las armas os han dado la independencia, las leyes os darán la libertad” Hoy Abelardo de la Espriella con el ímpetu libertario de Bolivar y el orden sistemático de Santander,‹ con doble espíritu> sea quien como jefe superior de las fuerzas armadas, funda su arma simbólicamente para las tropas del ejercito colombiano estimular y liderar el rescate de la patria del yugo narcoterrorista y delincuencial que la ha querido doblegar.
Lo sucedido en Santa Marta donde unas organizaciones se atrevieron a paralizar la ciudad, bloqueando carreteras y no permitir a los ciudadanos trabajar, como también retar a la autoridad, es un atentado grave que muestra lacapacidad de intimidacion que afecta el “orden y la libertad””, que justamente el estado en cabeza de su presidente Abelardo está empeñado en rescatar por lo que es nuestro deber de buen ciudadano apoyar la institucionalidad.


