Conocida por ser una estrella del fútbol femenino en el país, Johanis Menco Castillo tuvo un cambio radical en su vida tras perder su pierna izquierda por un accidente con una puerta de vidrio que generó graves lesiones en su extremidad.
La futbolista profesional y topógrafa de 28 años, oriunda de San Pablo, sur de Bolívar, le cambió la vida en pandemia, no por el virus del Covid-19 sino por el accidente que tuvo en su apartamento de Villa Firenze, en Floridablanca.
El 28 de junio del 2020 en Floridablanca, Santander, se tropezó con una baldosa, se estrelló con el vidrio del balcón y este le perforó en tres partes la arteria femoral. Perdió mucha sangre y estaba a punto de morir.
La llevaron a urgencias a la clínica Foscal, del municipio dulce. De inmediato la sometieron a tres cirugías para poder recuperarla.
Pero los médicos les dijeron a sus padres que tocaba amputarle su pierna o podría morir. La noticia dejó en shock a la mamá de la exarquera del Real Santander.
Elegir fue muy difícil para ellos y Johanis tuvo que ser trasladada a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por no hacerle la cirugía de inmediato.
Al principio tuvo que pasar por un duelo y aceptar vivir sin una pierna.
Los médicos les dijeron a sus padres que tocaba amputarle su pierna o podría morir. La noticia dejó en shock a la mamá de la exarquera del Real Santander.
Elegir fue muy difícil para ellos y Johanis tuvo que ser trasladada a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por no hacerle la cirugía de inmediato.
Estuvo ocho días inconsciente. “Al despertar, mi mamá me pedía perdón, pero no tenía idea que había perdido mi pierna”, decía Johanis.
Cuando se vio la pierna vendada, entró en shock, no lo podía superar, tanto fue el impacto que tuvo que recibir tranquilizantes y dormir de nuevo.
“Me dio la noticia, quedé en shock, tuvieron que dormirme otra vez, ahí comencé a aceptar y a asimilar la noticia, fue muy duro, volví a despertar y comencé el luto, pensaba en que no podía volver a jugar más fútbol”.
Johanis contó que su cabeza estallaba de solo pensar que su vida giraba alrededor del fútbol, pues hacía parte del equipo Real Santander y solo se dedicaba a patear un balón.
Desde el accidente en junio de 2020 hasta hoy, la vida de Johanis ha tenido un cambio sustancial porque es una guerrera
La jugadora, de solo 27 años, hace parte de un equipo de futbol de mujeres amputadas, con quienes comparte los momentos más bellos y solidarios.
“Me amputaron una pierna, pero no la vida” es la frase que no deja de repetirle a la gente cuando le pregunta cómo ha hecho para superar la discapacidad.
“Tengo muchos proyectos. Me encanta el fútbol y el ciclismo e invito a todos los jóvenes que practiquen un deporte porque eso los hace sentir útiles”, anotó.
“Me tocó volver a nacer y adaptarme a mi nueva vida. Al comienzo fue muy duro. Mi duelo se tomó dos meses, pero al tercer mes decidí retomar mi vida y comenzar las terapias. A los cuatro meses comencé a movilizarme con mi prótesis”, relata la joven que reconoce que, si bien con la discapacidad se les cerraron algunas puertas, otras se abrieron.


