Tras las fuertes lluvias registradas en la tarde de este miércoles en Puerto Colombia y sus corregimientos, sumado al alto oleaje que se ha presentado en las últimas 24 horas, la Administración Municipal desde la Oficina de Gestión del Riesgo instaló banderas rojas en la zona de espolones con el fin de prevenir accidentes o el acceso a dichos sectores en las playas en los sectores del Muelle, Vistamar, Miramar, Pradomar y Salgar.
Asimismo, como seguimiento al fenómeno del frente frío que vive la región Caribe, se establecieron restricciones a las salidas de embarcaciones pequeñas a faenas de pesca.
La secretaria de Turismo de Puerto Colombia, Linda Conrado Ariza, explicó que actualmente se están aunando esfuerzos con distintos organismos con el objetivo de evaluar y atender las afectaciones causadas por este fenómeno natural y posteriormente ofrecer soluciones.
“Nuestro compromiso es trabajar incansablemente para brindarles todo el apoyo y la asistencia necesaria durante este proceso de recuperación. Juntos superaremos este desafío y trabajaremos para la revitalización de nuestro turismo”, señaló la secretaria de Turismo.
En cuanto al balneario de Santa Verónica, jurisdicción de Juan de Acosta, al menos 37 negocios, entre restaurantes, casetas y establecimientos turísticos ubicados cerca al mar fueron alcanzados por el oleaje que se metió con fuerza e incluso llegó hasta un sector de la carretera.
El alcalde de Juan de Acosta, Carlos Fidel Higgins, quien visitó la zona de emergencia, expresó su preocupación por esta situación y pidió al Gobierno nacional que se le dé trámite urgente al proyecto de construcción de espolones que fue presentado desde hace varios años ante la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo.
Son al menos 500 empleos directores los que se ven afectados por los daños causados por la naturaleza, explicó, por su parte, el empresario turístico Silvio Charris.
Los operadores turísticos que trabajan en la zona informaron sobre la situación, destacando que el mar de leva ha vuelto a causar estragos en sus negocios. Esta situación, que se repite con frecuencia, ha llevado a los comerciantes a lanzar un llamado de auxilio a las autoridades.
“El mar de leva nuevamente inunda todo, otra vez estamos afectados”, lamentaron los denunciantes, quienes están solicitando que se tomen medidas urgentes para estabilizar las playas y evitar futuras inundaciones.
Esperanza Acosta, una de las afectadas, expresó su preocupación y frustración: “En este momento estamos lanzando un SOS porque amanecimos con un mar con fuertes olas y estamos inundados. Ni la Gobernación del Atlántico ni el Gobierno Nacional nos quieren dar la mano, nos miran como hijos abandonados”.
Acosta hizo un llamado directo al gobernador Eduardo Verano de la Rosa y al presidente Gustavo Petro, solicitando ayuda para abordar el problema de la erosión costera, no solo en Santa Verónica, sino en todo el corredor turístico del Atlántico.
La comunidad de comerciantes espera que este llamado de atención genere una respuesta urgente por parte de las autoridades, y que se tomen medidas concretas para proteger sus medios de vida y preservar la belleza natural de la región.


