El líder de Defensores de la Patria recordó que su inscripción fue validada por la Registraduría y respaldada por el Consejo de Estado, calificando los ataques actuales como “leguleyadas sin sustento” ante su inminente victoria en primera vuelta.
El candidato presidencial Abelardo De La Espriella, líder del movimiento ciudadano Defensores de la Patria, se dirige a todos los colombianos con un mensaje claro y sin lugar a dudas: su candidatura presidencial está en firme. No hay irregularidad alguna que la sustente y ninguna maniobra judicial de último minuto podrá revertir lo que ya fue verificado, validado y respaldado por las instituciones competentes del Estado colombiano.
El Consejo Nacional Electoral avocó conocimiento de una solicitud que busca revocar la inscripción presidencial de De La Espriella, con base en una denuncia sobre una presunta falsedad en las firmas recolectadas para avalar su aspiración. Ante esta situación, el candidato fue categórico:
“Colombiano, Defensores de la Patria: mi candidatura presidencial está en firme. Por favor, no crean mentiras. Todas las firmas, recogidas por ustedes, por el pueblo colombiano, fueron verificadas y validadas por la Registraduría Nacional en su momento. Con ellas se sustentó mi aval. Mi inscripción fue aceptada y respaldada por el Consejo de Estado. Es muy importante tenerlo en cuenta. No hubo irregularidades. Todo fue revisado hasta la saciedad. Pese a que me querían fuera del juego, sobrepasamos el número mínimo de firmas. Mi candidatura está en firme y nadie la puede tumbar.”
Lo que ocurre hoy no es un asunto jurídico serio. Es una leguleyada extemporánea y sin fundamento, presentada en el último mes de campaña, después de diez meses de una guerra sin cuartel que no ha logrado su propósito. El Consejo Nacional Electoral, en lugar de rechazar de plano una solicitud abiertamente improcedente, avocó su conocimiento para terminar decidiendo lo único que puede decidir: que esta solicitud no tiene ni pies ni cabeza a la luz del derecho y la jurisprudencia. Es un imposible jurídico.
De La Espriella recordó que esta no es la primera ni la segunda maniobra en su contra. Lo llamaron payaso y fantoche. Le inventaron redes de desinformación. Lo señalaron como candidato de intereses ajenos. Dijeron que no pasaría a segunda vuelta, que su lista no alcanzaría el umbral. Hoy, frente a las encuestas y frente al fervor ciudadano que recorre el país, siguen buscando la manera de sacarlo del camino. Ahora, con titulares tendenciosos, encuestas manipuladas y esta solicitud sin sustento, operan lo que el candidato describió como su fracasada estrategia de último momento para preservar los privilegios que están a punto de perder.
De La Espriella también advirtió sobre la existencia de amenazas serias contra su integridad física e hizo un llamado expreso a la comunidad internacional para que vigile de cerca el desarrollo del proceso electoral en Colombia y garantice su seguridad personal. Es el candidato que más incomoda a quienes han capturado el Estado y a las estructuras del narcoterrorismo que ven en su eventual gobierno el fin de sus privilegios.
El mensaje final del candidato presidencial fue directo para todos los colombianos:
Colombia ya no les pertenece a los de siempre. El 31 de mayo los vamos a derrotar en primera vuelta. Viene la transformación que este país lleva décadas esperando. Viene la Patria Milagro. Firmes, unidos y con la mano de Dios.


