El milagro esperado por todos los colombianos se dio. De acuerdo con informaciones suministradas por las Fuerzas Militares, los cuatro niños perdidos en selvas del Guaviare hace 40 días fueron rescatados y se encuentran sanos y salvos.
De acuerdo con la mencionada fuente, un helicóptero se desplazó hacia el punto donde fueron encontrados los menores Lesly Mucutuy, de 13 años y Soleiny Mucutuy, de 9, quienes habrían estado al cuidado de Tien Noriel, de 4 años, y de Cristin Neriman, la bebé que cumplió su primer año de vida en medio de la selva.
Los menores fueron reportados como desaparecidos desde el pasado 1 de mayo, cuando la avioneta en la que se transportaban cayó en medio de la selva del Guaviare y Caquetá.
Durante cinco semanas, más de 150 uniformados del Ejército y varios hombres de la comunidad indígena, entre ellos, el padre de los niños, adelantaron el bloque de búsqueda, que día y noche intentaban rastrear a los niños en el espeso bosque.
Los menores están siendo atendidos por los militares, quienes los están hidratando, pues se encuentran un poco débiles teniendo en cuenta que pasaron días recorriendo la selva virgen del Guaviare, luego de que la avioneta en la que se movilizaban junto a su madre se accidentara.
Los niños lograron sobrevivir gracias a los cuidados y conocimientos de la selva de la menor de 13 años, quien es la mayor del grupo y logró orientarlos. Así lo confirmó el presidente Gustavo Petro.
La pericia de la niña de 13 años le permitió encontrar en medio de la selva todo lo que necesitaba para mantenerse con vida y proteger a sus hermanos. La menor encontró los elementos necesarios y logró organizar a los demás para incluso construir un cambuche que los protegía del agua, les permitía descansar y les daba algo de seguridad tanto de día como de noche.
De acuerdo con lo encontrado por los militares en la zona, este lugar fue construido con hojas y palos. Además, otras de las pistas encontradas fueron frutas con mordeduras recientes, un tetero, tijeras e incluso moñitas con las cuales la niña de 13 años y sus hermanos ataron las hojas para ayudar a sostener el cambuche.
A esto se suma que la menor, quien se convirtió en la líder del grupo, abrió las maletas y sacó de ellas algunas pertenencias que utilizaron cada día que lograron sobrevivir.
Lo encontrado por los militares y los rastros dejados por los niños confirman que estuvieron caminando buscando la forma de salir de la selva aprovechando los conocimientos de la zona por ser indígenas y a su vez dejaron pistas que permitieron encontrarlos.
La niña pudo identificar no solo los elementos para construir el cambuche, sino además los elementos que la selva producía y que le servían a ella y a sus hermanos para alimentarse, consumir líquido y darle al organismos los nutrientes necesarios para seguir con vida.
Los menores se encuentran en buen estado de salud con algunos síntomas de deshidratación y picaduras de insectos propios de la zona.
EL RESCATE
Según se pudo conocer, las Fuerzas Militares hallaron a los cuatro niños con señales de deshidratación y picaduras de insectos. Sin embargo, se encuentran bien y fueron trasladados en un helicóptero hacia San José del Guaviare.
El presidente Gustavo Petro resaltó que la articulación entre los militares y los indígenas fue “eficaz” y es la que hoy le da este regalo al país.
ANTECEDENTES
El primero de mayo, una avioneta tipo Cessna 206, de matrícula HK 2803, que cubría la ruta Araracuara–San José del Guaviare, sobrevolaba el río Apaporis, en la selva entre Caquetá y Guaviare, cuando la tripulación notificó una falla el motor de la avioneta y declaró la emergencia. Eran las 7:34 a. m. y la aeronáutica civil reportó que el último contacto con la aeronave fue a 175 kilómetros al sur de San José del Guaviare.
1 de mayo: tras confirmarse el accidente de la avioneta, las autoridades desplegaron un operativo de búsqueda y salvamento, la Operación Esperanza para dar con el paradero de los siete ocupantes: el piloto, dos adultos y cuatro menores de edad. Los adultos, lastimosamente, fueron encontrados muertos; mientras que los niños completaban 20 días de búsquedas y aún no aparecían.
Los tripulantes eran Hernando Murcia Morales, el piloto; Herman Mendoza Hernández, el director de la fundación de profesionales indígenas Yetara, y Magdalena Mucutuy Valencia, la madre de Lesly Mucutuy (13 años), Soleiny Mucutuy (9 años), Tien Noriel Ronoque Mucutuy (4 años) y Cristin Neriman Ranoque Mucutuy (11 meses).
Inicia la búsqueda
Las autoridades confirman el accidente y que los helicópteros UH-60, Huey II y los aviones fantasma y Caravan C-208 sobrevuelan la zona desde el primero de mayo. Manuel Ranoque, padre de los cuatro niños que viajaban en la aeronave junto con su esposa, se ofreció para buscar él mismo a los posibles sobrevivientes del accidente. En entrevista con Noticias Caracol se mostró desconsolado, pues no sabe nada del paradero de sus seres queridos.
“Yo ya he enfrentado muchas veces esto. Tuve una hermana perdida casi un mes y luché hasta encontrarla, porque es una hermana muda, especial, y de igual manera ella retornó. Entonces, yo pienso que en estos momentos el esfuerzo no se va a perder”.
4 de mayo. Tras 80 horas de búsqueda, la Aeronáutica Civil y la Fuerza Aérea Colombiana instalaron un Puesto de Mando Unificado (PMU) en la zona donde se coordinan las labores de búsqueda y de rescate de los ocupantes de la avioneta. Allí se estableció que los trabajos terrestres y fluviales continuarán en el perímetro donde se obtuvo el último registro de la aeronave.
Fátima, la abuela de los niños, grabó un audio con la esperanza de encontrar a sus familiares, tanto en español como en el dialecto indígena de la comunidad de la que hacen parte, en el que les pedía a sus nietos estar atentos la presencia de los socorristas.
8 de mayo. Las autoridades anunciaron que cerca de 60 unidades élite de las fuerzas especiales del Ejército Nacional se sumaron a los operativos en campo para apoyar las labores de búsqueda terrestre y fluvial.
15 de mayo. La Aeronáutica Civil confirmó el hallazgo de la avioneta en la vereda Palma Rosa, en zona rural del municipio de Solano, departamento de Caquetá. La entidad corroboró la información suministrada por el Puesto de Mando Unificado: uno de los siete ocupantes fue encontrado sin vida al interior de la aeronave.
16 de mayo. Las autoridades confirmaron que los restos de los otros dos adultos fueron hallados: “De acuerdo a la información que hemos recibido del área de búsqueda, se han avistado los cuerpos de los tres adultos que estaban en la aeronave. Continuamos la búsqueda”, informó la Aeronáutica Civil.
17 de mayo. Desde el Puesto de Mando Unificado anunciaron que, tras haber mejorado las condiciones meteorológicas, se inició el vuelo de perifoneo en la zona, a la vez que continúan las labores en tierra. La Aeronáutica Civil entregó detalles del siniestro y la búsqueda de los menores, y que los trabajos de rescate se habían intensificado. Este día también se anunció que se encontró lo que sería un refugio de palos y ramas, que al parecer habían construido los menores, además de unas “moñitas” y un par de tijeras. Esto, según la entidad, levantó el ánimo de las tropas.
Germán Camargo, coordinador operativo de la Defensa Civil, confirmó que en el campamento había algunos objetos que pertenecerían a los niños: “El día de ayer se encontraron unos objetos: un biberón o tetero de una de las menores que se transportaba en la avioneta. La abuela de la menor confirmó que le pertenecía a su nieta”.
En las labores de búsqueda, ha sido protagonista un perro entrenado para misiones de rescate de este tipo. Así se anunció desde el Ejército: “Gracias a la orientación de nuestro canino Ulises, las Fuerzas Especiales encontraron un refugio improvisado y elementos que darían indicios del rastro de los menores desaparecidos tras el accidente de la aeronave Cessna 206″.
La Aerocivil también anunció que fue trasladado un equipo judicial hasta el sitio donde se encontró la avioneta “para realizar los actos urgentes con los tres cuerpos sin vida que allí fueron hallados”. Estos fueron trasladados al helipuerto del Batallón de Infantería de Marina 32, ubicado en San José del Guaviare. También se les pidió a las comunidades indígenas de la zona apoyo humano para facilitar las labores de hallazgo.
17 de mayo. El presidente Gustavo Petro, con información sin confirmar, anunció al país que los niños habían aparecido. Al parecer el presidente habría visto la información en Twitter, en una cuenta falsa que parodia al ministro de Defensa, Iván Velásquez.
El avión Fantasma de la Fuerza Aérea se sumó a la búsqueda de los niños, sobrevoló la zona y lanzó bengalas para iluminarla. FAC.
18 de mayo. En la madrugada, el avión fantasma de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) se unió a las labores de búsqueda lanzando bengalas para iluminar la zona y ayudar a los más de 100 uniformados que buscan a los cuatro niños. Así lo confirmó el coronel Iván Mauricio Meza, comandante del Comando Aéreo de Combate No. 6, que reiteró que la fuerza “seguirá disponiendo de todas sus capacidades en esta misión”.
“Las tripulaciones de la aeronave AC47 han realizado sobrevuelos durante la noche lanzando bengalas a 6.000 pies de altura iluminando el área de búsqueda. Esta misión se realizó con el fin de ofrecer luminosidad a los niños y de esta manera puedan guiarse en esta inhóspita selva del Caquetá, llegando al lugar donde se encuentran las tropas de búsqueda”.
18 de mayo El presidente borró el trino en el que había anunciado el supuesto hallazgo de los niños y publicó otro en el que pidió disculpas por haber entregado información que no estaba completamente confirmada. Además, aseguró que la Aeronáutica Civil (Aerocivil) y el PMU confirmaron que se había encontrado huellas frescas en la zona y que aún no estaban en contacto con los cuatro niños.
“He decidido borrar el trino debido a que la información entregada por el ICBF no ha podido ser confirmada. Lamento lo sucedido. Las Fuerzas Militares y las comunidades indígenas continuarán en su búsqueda incansable para darle al país la noticia que está esperando. En este momento no hay otra prioridad diferente a la de avanzar con la búsqueda hasta encontrarlos. La vida de los niños es lo más importante”.
18 de mayo. Las tropas militares que hacen parte de la Operación Esperanza —como se denominó el despliegue de efectivos de las Fuerzas Militares en la selva entre Caquetá y Guaviare— hallaron huellas frescas en la zona en la que buscan a los menores.
“Las Fuerzas Militares hallaron nuevas huellas que serían de los menores. En esta ocasión fue cerca de un riachuelo en donde las Fuerzas Especiales encontraron esta pista que llena de energía a los más de 100 hombres insertados para esta misión humanitaria”.
En las imágenes divulgadas por parte de las tropas, se puede ver cómo en la tierra húmeda se ven pisadas que, por su tamaño, corresponderían a los niños, los cuales estarían cerca de los integrantes del equipo de rescate
Tropas del Ejército que adelantan labores de búsqueda de los cuatro niños sobrevivientes del accidente de avioneta, en selvas del Caquetá, reportaron huellas frescas en la zona. Foto Ejército Nacional
18 de mayo. En un principio se dijo que la información sobre el supuesto hallazgo de los niños llegó desde el territorio y que al presidente lo informó Astrid Cáceres, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que fue informada del hecho a través de la seccional Guaviare de la entidad, que recibió información de que un soldado había visto a los niños.
En un comunicado el ICBF advertía cómo fue que llegó la información a la Casa de Nariño:
“De inmediato, esta información también fue transmitida a la Presidencia de la República para que el señor Presidente le comunicara la noticia al país. Sin embargo, las Fuerzas Militares aún no han podido establecer contacto oficialmente debido a las difíciles condiciones meteorológicas y a las dificultades del terreno, por lo que, de manera incansable, continúan con las labores de búsqueda que han arrojado varios hallazgos en la zona y que permitirían corroborar la información recibida por el ICBF desde varias fuentes”.
La funcionaria también precisó que lo que se sabe es que los menores de edad estarían con vida y al cuidado de una comunidad indígena en esa zona de la selva. Esta información no ha podido ser confirmada en terreno por las fuerzas militares.
“Nosotros recibimos la comunicación para alertar a nuestros equipos en la regional Caquetá y la información que tenemos es que, si bien no se han podido contactar con el Ejército, los niños están dentro de uno de los grupos comunitarios que habitan la zona. Esa es la información que tenemos y que entregamos. La verdad es que nosotros debemos entender que la selva es compleja y los grupos de búsqueda están moviéndose en toda la zona, pero la comunicación es difícil”, señaló en entrevista con W Radio.
Cáceres explicó que el ICBF no tiene presencia en esta zona y por eso la información que le llega es directamente de las autoridades. Además, resaltó que la entidad ha hecho el debido acompañamiento a las familias afectadas por la tragedia.
50 soldados de las Fuerzas Especiales se unen a las labores de búsqueda.
20 de mayo. El Ejército anunció que 50 soldados de las Fuerzas Especiales se sumaron a los 100 uniformados que llevan buscando a los niños. Las Fuerzas Militares detallaron que las personas encargadas partieron desde el departamento de Antioquia hasta San José del Guaviare: “Estos Comandos serán insertados hoy mismo para apoyar la búsqueda de los cuatro menores desaparecidos desde el pasado primero de mayo”.
El general Pedro Sánchez Suárez, comandante del Comando Conjunto de Operaciones Especiales de las Fuerzas Militares, aseguró que: “Estos comandos que son los más entrenados de Colombia son referente global de fuerzas especiales reforzarán el trabajo que se ha venido adelantado”.
20 de mayo. El presidente Petro, en Twitter, anunció que 85 indígenas de diferentes comunidades se unieron a las labores de búsqueda. Esta determinación se tomó el PMU, en San José del Guaviare, en el que participaron las comunidades indígenas, la Fuerza Pública y representantes del Gobierno Nacional.


