Decenas de personas que se encontraban bañándose en las playas Tubará y Palmarito vivieron momentos de pánico por los fuertes vientos que se presentaron el domingo al mediodía.
De acuerdo con los reportes de los dueños de las casetas, los fuertes vientos se presentaron de forma sorpresiva.
El propietario del restaurante Marymar en Palmarito, Elí Gallardo, contó que: “ayer se presentaron fuertes vientos como tromba marina destruyendo los kioscos y las estructuras de los restaurantes. Gracias a Dios no hubo personas afectadas ni heridas, pero sí hubo destrucción de kioscos, mesas y sillas. Mis pérdidas materiales ascienden a los 20 millones de pesos”.
Relató el afectado que las pérdidas no solo se produjeron por los daños sino porque muchas personas se fueron sin pagar lo que habían consumido.
Los fuertes vientos también afectaron las casetas y los restaurantes de Playa Tubará.
“Los afectados fueron muchos porque las playas estaban llenas. Incluso, pensábamos cerrarlas porque así nos lo exige la administración municipal. Tuvimos que abrirlas para que las personas evacuaran en los momentos de pánico”, indicó Elí Gallardo.
Los comensales contaron que las fuertes brisas se presentaron de un momento a otro. “Todo se puso oscuro, parecía una tormenta. De un momento a otro se presentó un brisón. Fue horrible, porque los kioscos y los almuerzos volaban, mientras que la gente se tiró en el piso y pedía auxilio”, aseguró uno de los afectados.
Cris Alexandra Molina, comerciantes de la zona, expuso que alrededor de 11 restaurantes resultaron afectados debido a la emergencia. Agregó que las pérdidas materiales son “incalculables”.
“El vendaval acabó con los kioscos, las sillas y muchos pedidos que ya se encontraban sobre la mesa. Todos corríamos, nos protegíamos. La gente salía de las chozas, que volaban y tratábamos de ponernos en el centro del playón”, agregó.


