Luego de varios días de tensión política y mediática entre Colombia y Estados Unidos, marcada por señalamientos indirectos, acusaciones delicadas y un cruce de mensajes que se intensificó tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en la madrugada del sábado 3 de enero, se produjo en la noche de ayer una llamada telefónica entre el presidente Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump. Según el propio Trump, la conversación se desarrolló en un buen tono, lo que fue interpretado como un gesto de distensión tras un ambiente cargado de incertidumbre.
Sobre este episodio se pronunció el congresista Agmeth Escaf, en entrevista exclusiva con Extra Noticias, Radio Tropical y Transmeca Radio, destacando la importancia de que ambos jefes de Estado optaran por una comunicación directa para evitar que versiones cruzadas y mensajes distorsionados siguieran alimentando la confrontación verbal entre ambos países.
Escaf aseguró que las relaciones internacionales se fortalecen cuando el diálogo se da de manera directa entre quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones, y cuestionó el papel de los intermediarios y de las discusiones expuestas en redes sociales. En ese sentido, afirmó que el exceso de interpretaciones y “teléfonos rotos” solo termina generando problemas innecesarios y profundizando malentendidos que pudieron evitarse con una conversación franca.
El congresista resaltó que lo ocurrido no pasó de ser un conflicto verbal, pero advirtió que las amenazas cruzadas y los mensajes subidos de tono debían desescalarse de forma responsable. Para Escaf, era fundamental transformar esa dinámica en una conversación y no en una discusión, y lanzó un llamado a quienes aprovecharon el escenario para promover posturas extremas, pidiendo “madurez, seriedad y responsabilidad” frente a un tema de Estado.
En ese mismo contexto, el dirigente político fue crítico con sectores de la oposición, señalando que esta situación evidenció una lección clara: no se puede pedir un conflicto ni desconocer una decisión democrática de manera irresponsable. A su juicio, la confrontación con Estados Unidos se había convertido en un “lleva y trae” de versiones y declaraciones que solo agravaban el panorama político y diplomático.
Escaf también defendió la decisión del presidente Gustavo Petro de tomar la iniciativa y comunicarse directamente con su homólogo estadounidense. Afirmó que este gesto no debe interpretarse como una señal de debilidad, sino como un acto de gallardía política, al dejar claro que los asuntos entre ambos países deben tratarse directamente entre presidentes y no a través de intermediarios.
Finalmente, el congresista destacó el trabajo del embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García Peña, señalando que su gestión fue clave para que esta llamada telefónica se concretara. Según Escaf, el embajador no ha escatimado esfuerzos para fortalecer la relación bilateral y lograr que el diálogo se mantenga por los canales diplomáticos, lo que permitió que esta conversación se diera en un momento crucial para ambos gobiernos.


