El Plan Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT) de Puerto Colombia, aprobado por el Concejo municipal en diciembre de 2017, quedó sin efecto luego de que el Juzgado 12 Administrativo Oral de Barranquilla declarara la nulidad del acuerdo. La decisión, en primera instancia, fue tomada al considerar que no se cumplió de manera completa con la etapa de concertación y consulta que establece la ley. La medida se produjo tras una demanda interpuesta por la Procuraduría General de la Nación contra el municipio y su Concejo.
Frente a la inquietud generada por el fallo, Dalmiro García, presidente de la Sociedad de Arquitectos del Atlántico, aseguró en entrevista con Extra Noticias que no hay razones para que el desarrollo urbanístico de Puerto Colombia se detenga. “Este fallo no es retroactivo y no afectará los proyectos que ya están en ejecución o que fueron aprobados por las curadurías urbanas. No hay que tener temor”, expresó. Según García, el municipio ha sido uno de los más dinámicos en materia de crecimiento inmobiliario en los últimos años, y la nulidad del PBOT no debe frenar ese impulso.
El dirigente gremial recalcó que su posición coincide con la de Camacol, gremio de la construcción, y que tanto la ciudadanía como las constructoras deben tener claro que los proyectos vigentes pueden continuar. Añadió que la Sociedad de Arquitectos está dispuesta a brindar acompañamiento técnico y jurídico a la Alcaldía de Puerto Colombia para definir la hoja de ruta que permita superar la situación.
En cuanto a los ajustes necesarios, García señaló que se debe iniciar un proceso técnico y jurídico de revisión, apoyado en lo establecido por la Ley 388 de 1997. Aclaró que el fallo no implica que el PBOT esté anulado en su totalidad, ya que aún falta que se resuelva la segunda instancia. “No es cierto que esto signifique la demolición de edificios o la paralización de obras. Eso no va a pasar”, insistió.
Para el presidente de la Sociedad de Arquitectos, la sentencia de primera instancia no invalida las licencias vigentes ni impide que se tramiten nuevas solicitudes bajo el PBOT actual. “Mientras no haya una decisión definitiva, el plan sigue vigente”, subrayó, advirtiendo que frenar el desarrollo sería un retroceso. Como ejemplo, citó el caso del municipio de Soledad, que opera con un POT de 2002, lo cual ha derivado en problemas de desorden urbanístico y falta de crecimiento.
García concluyó que Puerto Colombia vive una etapa de progreso que no debe interrumpirse por una decisión judicial en trámite. “Hay que trabajar para que se cumplan los procesos de manera correcta, pero sin detener la dinámica de crecimiento que ha caracterizado al municipio”, puntualizó.


