La reciente salida de Luis Carlos Reyes del Ministerio de Comercio ha desatado una tormenta política, luego de que el exfuncionario revelara presiones para realizar nombramientos estratégicos durante su paso por la DIAN.
Tal como informó Valora Analitik, Según Reyes, entre quienes ejercieron influencia se encuentran Adelina Covo, exmagistrada y suegra del actual ministro del Interior, Armando Benedetti, así como Nicolás Petro, hijo del presidente Gustavo Petro. De acuerdo con sus declaraciones, ambos habrían intervenido para gestionar cargos en las aduanas de Barranquilla y Cartagena.
Las acusaciones no tardaron en generar reacciones. Benedetti, en una respuesta contundente, aseguró que durante la gestión de Reyes en la DIAN “el contrabando alcanzó niveles sin precedentes y que la entidad se convirtió en una ‘agencia de empleo de los amigos de alias Pitufo'”.
Reyes, por su parte, se mostró preocupado por la influencia de Benedetti dentro del gobierno y cuestionó la permanencia de figuras que, según él, deberían estar lejos de la administración pública. “Esto no era lo que se esperaba de este proyecto de gobierno”, declaró en una entrevista.
La denuncia ante la Fiscalía
En medio de la controversia, Reyes aseguró que estas presiones no fueron un secreto y que ya había informado sobre ellas a las autoridades competentes. A través de su cuenta de X (antes Twitter), el exministro afirmó:
“Como ha sido ampliamente reportado, estos hechos los puse en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación el año pasado cuando vi que mi salida de la DIAN por no ceder a estas presiones era inminente.”
Esta revelación sugiere que Reyes anticipaba represalias por su negativa a aceptar las solicitudes de nombramientos en la DIAN y que su salida del cargo no fue simplemente una decisión política, sino la consecuencia de su postura frente a estas presuntas irregularidades.
La polémica escaló cuando Reyes hizo pública una conversación en la que Benedetti le sugería hojas de vida para la DIAN, como respuesta a los señalamientos en su contra. Benedetti, lejos de retractarse, reforzó sus críticas y anunció acciones legales contra lo que calificó como “infamias”.

Adelina Covo también desestimó las denuncias, asegurando que no ha intervenido en nombramientos gubernamentales. “Nunca he pedido que nombren a nadie, no tengo un solo puesto en el gobierno y ni siquiera me han dado las gracias”, afirmó, al tiempo que lanzó duras críticas contra Reyes, a quien tildó de “paracaidista” sin méritos para haber ocupado cargos de alto nivel.
El cruce de declaraciones ocurre en un contexto en el que Benedetti ya ha estado en el centro de otros escándalos, desde presuntas filtraciones de dinero en la campaña presidencial hasta denuncias de violencia de género por parte de su expareja, Adelina Guerrero.


