Los reyes infantiles del Carnaval de la 44 de Barranquilla, Victoria Rubio Oliveros y Daniel López Mendoza, son una verdadera muestra de la inmortalidad de nuestras fiestas.
Así se puede concluir después de conversar con los dos niños de 8 y 9 años de edad, quienes tienen como lema “Salvaguardia y tradición, lo que nos hace diferentes”.
Los niños, que con su inocencia y alegría prometen llevarles a los niños una celebración diferente y quienes se mostraron felices por cumplir un sueño por el cual han venido trabajando, invitaron a todos los niños y niñas, a disfrutar con ellos de las fiestas y luchar por sus sueños.
Victoria Rubio, nació en Barranquilla el 12 de enero de 2014. Estudiante de cuarto grado del Instituto Ariano, se destaca por su buen rendimiento académico y por sus cualidades artísticas. Con una trayectoria que inició desde los 5 años, ha demostrado sus dotes artísticos en el baile e interés por la cultura y folclor. Actualmente pertenece al grupo de danza de Julie Donado.
Por su parte, Daniel López, nacido en Barranquilla un 22 de agosto de 2013, es estudiante de cuarto grado del Instituto Ariano. Es reconocido por ser un niño colaborador y con cualidades artísticas en la música y danza. Daniel pertenece a Cumbiamberitos de San José, cumbiamba infantil liderada por la profesora Matilde De Fernández y una de las más antigua del Carnaval de la 44.
El mensaje que Victoria y Daniel les dejan a los niños y niñas en el Carnaval 2024, es que luchen por sus sueños, vivan la esencia de ser niños, se disfracen, salgan a las calles y disfruten desde el bordillo de las tradiciones culturales.
Desde su presentación el pasado 7 de septiembre, los reyes han vivido “un sueño”, así definen ambos esta oportunidad otorgada por la Asociación de Grupos Folclóricos del Atlántico, que los mantienen con mucha expectativa.
“Han sido unos días muy bonitos, he recibido muchas felicitaciones y eso me llena de mucha alegría. Este ha sido un sueño que he trabajado desde muy pequeña”, dijo Victoria.
Entre tanto, Daniel aseguró sentirse feliz y orgulloso de sí mismo. “Este para mí era un sueño y hoy ya es una realidad muy bonita. Disfruto interactuar con la gente y a ellos también les da felicidad ver a los reyes”.
Para ambos es fundamental llevarles a los niños de la ciudad las diferentes expresiones artísticas para que de este modo se apropien de su cultura y sigan trabajando en la salvaguarda de las tradiciones que nos hace diferentes.
“Desde un principio decidimos entregarles a los niños la inspiración del Carnaval, queremos que se animen a vivir y disfrutar de nuestra fiesta, que salgan a las calles, se disfracen y bailen desde el bordillo”, dijeron los soberanos.


