En entrevista exclusiva con Extra Noticias y Radio Tropical, la psicóloga e investigadora Ruth Pareja, reconocida por su trabajo en el seguimiento de casos de violencia de género en el Atlántico, advirtió sobre la gravedad del panorama actual en el departamento y la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades.
“Por muchos años vengo haciendo un trabajo muy juicioso, de prensa a prensa, y se podría decir que en el 2025 tenemos 43 mujeres asesinadas. Eso incluye las 11 mujeres víctimas de feminicidio”, señaló Pareja, destacando que las demás muertes corresponden a casos de violencia derivada de hurtos, balas perdidas y conflictos sociales.
La experta fue enfática al afirmar que la principal responsabilidad de prevenir y sancionar los feminicidios recae en la institucionalidad, y cuestionó la falta de eficacia en los procesos judiciales.
“Toda la responsabilidad recae sobre la institucionalidad, los funcionarios, porque un fiscal recopila las pruebas para que un juez de garantías pueda imponer o tipificar y judicializar al victimario”, explicó Pareja.
A su juicio, los vencimientos de términos y la falta de decisiones oportunas por parte de los jueces representan una grave falla del sistema judicial:“Es responsabilidad de un juez de garantías que esto no suceda. Este vencimiento de términos es absurdo. Nos da dolor saber que una familia hoy está llorando de manera impotente porque el victimario está en las calles como si nada hubiese pasado. Eso es una vergüenza para las autoridades”, sostuvo.
El caso de Kelly Jhoana De Arcos
Sobre el reciente feminicidio de Kelly Jhoana De Arcos Hurtado, hallada sin vida en la madrugada del lunes 6 de octubre en el barrio Ciudadela 20 de Julio, Pareja manifestó su preocupación por la aparente falta de atención a una alerta temprana que pudo haber evitado el crimen.
“Lo que sabemos por medios de comunicación es que hubo una bandera roja, que la joven delusió, que un día antes del hecho había llamado para colocar la denuncia donde no se le prestó la debida atención”, relató la psicóloga.
Pareja señaló que, aunque no ha tenido contacto directo con la familia de la víctima, los reportes indican que la alerta no fue atendida con la rigurosidad necesaria.
“Hoy estamos lamentando un hecho más. Un hecho más que enluta al Atlántico y que nos muestra que en 2025 ya igualamos las cifras del 2024. Todavía nos esperan unos meses bastante complejos y esperamos, de corazón, que estas cifras no sigan ascendiendo”, concluyó.
Con este nuevo caso, la preocupación por el incremento de la violencia de género en el departamento se profundiza, mientras las organizaciones sociales y las familias de las víctimas siguen exigiendo acciones contundentes para frenar una problemática que parece no tener fin.


