La difícil situación financiera de la ESE UNA llevó a un grupo de trabajadores del ESE Cari Mental vinculados por Orden de Prestación de Servicios (OPS) a realizar un plantón frente a la sede de la entidad en Barranquilla, exigiendo el pago de salarios atrasados. Según denunciaron, no reciben sus honorarios desde noviembre, lo que ha generado una crisis económica entre el personal que atiende a los pacientes del centro hospitalario.
Tras varias horas de protesta, los manifestantes decidieron levantar la jornada luego de que se les prometiera el pago del mes de enero en el transcurso de la próxima semana. Así lo confirmó Napoleón Mugno, director del Anthoc, en entrevista con Extra Noticias Radio. “Con el compromiso de que en el transcurso de la próxima semana les realicen el pago del mes de enero, se levantó la actividad que estábamos llevando a cabo acá en la sede mental”, afirmó.
A pesar de esta decisión, la incertidumbre persiste entre los trabajadores, ya que no hubo acuerdos concretos sobre las demás mesadas adeudadas. Según explicó Mugno, la comunicación con la gerencia del Cari ha sido limitada y solo se logró establecer un diálogo telefónico con un representante designado por el gerente Pablo Alberto de la Cruz. “Eso fue lo que se acordó, que a principios de la próxima semana se realizarán los pagos del mes de enero”, señaló.
Uno de los factores que ha afectado el flujo de recursos del Cari Mental, según las declaraciones de De la Cruz a los representantes sindicales, es la crisis de las EPS intervenidas, lo que ha reducido considerablemente los ingresos de la entidad. Sin embargo, el gerente aseguró que en abril se retomará el esquema de pagos a 30 días, siempre y cuando los trabajadores cumplan con el proceso de radicación de cuentas.
El ESE Cari Mental no es el único centro asistencial en crisis dentro del sistema de salud del departamento. La falta de recursos y el retraso en los pagos también han sido motivo de protestas en otras entidades, evidenciando las dificultades financieras que enfrenta el sector.
Mientras tanto, los trabajadores del Cari Mental se mantienen en alerta, a la espera de que los compromisos adquiridos sean cumplidos. De lo contrario, no descartan nuevas jornadas de protesta para exigir el pago completo de sus salarios, una situación que pone en jaque la estabilidad del hospital y la atención de los pacientes.


