El secretario de Salud de Soledad, Edinson Barrera, anunció que el municipio aplicará sanciones penales a los padres de familia cuyos hijos resulten quemados por pólvora durante las festividades decembrinas. La medida, según explicó en entrevista exclusiva con Extra Noticias, Radio Tropical y Transmeca Radio, se enmarca en el Decreto 109, expedido el pasado 24 de noviembre por la alcaldesa municipal, y busca frenar el uso indebido de estos artefactos.
Barrera explicó que el decreto ordena a los actores de salud, autoridades policiales y entes de gobierno a tomar medidas más estrictas para “minimizar y evitar el uso de la pólvora por personas no autorizadas”. Entre las disposiciones figura la prohibición del expendio de pólvora a quienes no cuenten con preparación o experiencia en su manipulación, así como la restricción total para menores de edad. El funcionario señaló que el comité creado para esta vigilancia acordó que “todo aquel padre de niño que resulte quemado por pólvora durante estas festividades será denunciado penalmente ante la Fiscalía General de la Nación”, dejando en manos del ente acusador la determinación de las medidas a seguir.
Una problemática que va más allá del comercio
Consultado sobre la responsabilidad de los grandes comerciantes o los contrabandistas de pólvora, Barrera aseguró que el problema radica en un comportamiento social profundamente arraigado, más que en el mercado mismo. “Hay una indisciplina por parte de la comunidad en cuanto al uso de la pólvora”, afirmó, recordando que, pese a las campañas preventivas, siguen encontrando personas que la manipulan bajo efectos del alcohol.
El secretario detalló que el 7 de diciembre suele ser la fecha más crítica en cuanto a personas quemadas, casi siempre asociadas al consumo de licor. Para las celebraciones de Navidad y fin de año, los casos más comunes involucran a niños manipulando chispitas, lo que evidenciaría —según dijo— “irresponsabilidades por parte de los padres”.
Barrera también recalcó que la pólvora, aunque peligrosa, es un negocio lícito en Colombia, siempre que se cumpla con los permisos exigidos por ley. “Lo único que se podría hacer es que el Congreso lo prohibiera, pero prohibir la pólvora es como prohibir el trago o prohibir el azúcar”, señaló, comparando este tipo de controles con la necesidad de un consumo moderado y responsable.
Un reto cultural que dificulta el control
El funcionario describió además la hostilidad con la que, en ocasiones, se reciben las inspecciones de las autoridades. “Hay personas que no aceptan la intervención de la Secretaría de Salud y le faltan al respeto a nuestros funcionarios”, dijo. Para Barrera, el comportamiento ciudadano es el mayor obstáculo: “Mientras nuestra sociedad siga siendo irresponsable en el manejo de este tipo de sustancias, va a ser muy difícil que no se presenten casos en esta y en cualquier Navidad”.
El municipio reforzará sus rondas de vigilancia en las fechas críticas —7, 24 y 31 de diciembre— e insiste en que la prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar tragedias. Con las nuevas sanciones, Soledad busca que los padres asuman mayor responsabilidad y que la comunidad entienda los riesgos reales de la pólvora, especialmente para los menores de edad.


