Una inesperada decisión del presidente Gustavo Petro ha vuelto a poner en el centro del debate la relación entre el Gobierno nacional y la ciudad de Barranquilla. Aunque la capital del Atlántico ya había sido confirmada como anfitriona del Foro Global sobre Migración y Desarrollo (FMMD), el evento ahora se realizará en Riohacha, La Guajira. Así lo reveló el diario El Tiempo, que citó fuentes del alto gobierno y detalló que el anuncio fue hecho durante la participación del presidente en la cumbre de la CELAC, en Honduras.
Colombia asumió la presidencia del foro el pasado 24 de abril, con miras al encuentro programado para el próximo 11 de junio. La elección inicial de Barranquilla como sede había sido anunciada por el propio Petro el 24 de febrero en Ginebra, Suiza, lo que activó desde entonces toda la maquinaria logística para recibir a delegaciones internacionales y organismos multilaterales en la ciudad.
El sorpresivo cambio de sede ha generado descontento en Barranquilla, no solo por los esfuerzos ya adelantados, sino porque no es la primera vez que una decisión del Ejecutivo central afecta directamente a la ciudad. Cabe recordar que la pérdida de los Juegos Panamericanos 2027 también se originó por la falta de pagos del Gobierno ante Panam Sports, lo que truncó otro evento de alto impacto que tenía como escenario la capital atlanticense.
El Foro Global sobre Migración y Desarrollo nació en 2006 tras una iniciativa del entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan. Desde su creación, ha servido como una plataforma internacional —aunque no vinculante— en la que más de 140 Estados y múltiples actores discuten estrategias sobre cómo la migración puede contribuir al desarrollo de los países. El FMMD se ha convertido en un espacio de diálogo abierto entre gobiernos, sociedad civil, sector privado, academia e incluso jóvenes.
Aunque el evento mantiene su fecha y enfoque, el traslado a Riohacha cambia el panorama para quienes venían preparando la recepción del foro en Barranquilla. Si bien la nueva sede también enfrenta grandes retos migratorios, especialmente por su cercanía con la frontera venezolana, el giro de último minuto deja interrogantes sobre la planificación, los criterios de selección y la voluntad política del Gobierno frente a los compromisos con distintas regiones del país.
Esta modificación no solo cambia la logística de un foro internacional, también aviva las tensiones entre el Gobierno nacional y sectores del Caribe que sienten que Barranquilla ha sido dejada de lado en decisiones clave. Mientras tanto, la ciudad deberá enfrentar, una vez más, las consecuencias de promesas que no se cumplen.
información de Publimetro y El Tiempo.


