El dirigente sindical de Anthoc, Ángel Salas, señaló que la organización de la que él hace parte asume la defensa de la reforma al sector y en una audiencia pública a realizarse el próximo 3 de marzo en Barranquilla así lo darán a conocer.
Ángel Salas indicó que el proyecto de ley implica la reivindicación del sector.
“Colombia es un país con profundas inequidades. En la década de los 90, siendo presidente Cesar Gaviria, se dio la maximización de las riquezas, por encima de la vida. Esto ha llegado a tal punto que la institucionalidad ha generado altos niveles de corrupción en los que nos encontramos hoy. El proyecto de ley de reforma a la salud quiere acabar con esa corrupción que se ha enquistado en el sector e implica la reivindicación del sector”, dijo el dirigente sindical.
Salas señaló que dos leyes han tratado de mejorar la circunstancias en las que se mueve el sector de la salud. Una es la Ley 100 de 1993 que ve a la salud como un bien transable al mejor postor y 22 años después se expide la Ley 1751 de 2015, la cual ordenó al Estado que retomara sus funciones como ordenador y puso el derecho fundamental a la salud como un bien irrenunciable tanto en lo colectivo como en lo individual.
“Hoy, lo que se pretende poner la vida, el goce y el disfrute de la salud de toda la población colombiana en el centro. Ese es un debate importante, pero los que hoy están tirando piedras a la reforma están defendiendo los 6.6 billones de pesos que manejan las EPS en un año. En el mercado de la salud se mueven 70 billones de pesos y las EPS por administrar el sistema se queda con los 6.6 billones de pesos. Esa es la discusión de los que se oponen a la reforma de la salud”, dijo Édgar Salas.
Indicó que si las EPS quieren seguir funcionando deben transformarse y acoger la nueva reforma donde la administradora de los recursos, Adre, va a girar los recursos directamente a los hospitales por la prestación de los servicios y no a las EPS.
“Yo no he escuchado por ejemplo a el expresidente Cesar Gaviria y a los senadores y representantes que se oponen a la reforma si van a vincular a los trabajadores a la planta de los hospitales o si a los médicos y las enfermeras le van a aumentar su salario. Tampoco han averiguado cómo van a ser atendidas las poblaciones. Eso es un cuello de botella que tenemos ahí y mucha gente se opone a la desaparición de la EPS creyendo que esta cura, cuando eso no es así porque donde curan es en los hospitales y las clínicas y las EPS lo único que hacen es facturar”.
Señaló que será el Ministro de Hacienda el que dirá cuál es la fuente de los recursos para la reforma. “Si el sistema de salud se va burocratizar eso también hay que definirlo. En Colombia, hay municipios que no cuentan con un sistema de salud y muchos de ellos tienen que sacar a sus pacientes en mulos, en caballos o en hamacas. El sistema de salud en los municipios más lejanos se puede implementar con los 6,6 billones de pesos que van a quedarse después que se transformen las EPS”, dijo el dirigente sindical.


