Las organizaciones sindicales de la Universidad del Atlántico —ASPU, SINTRADEUA, SINTRAPROVUA, ADT, ASEES y ASODOCCUA— emitieron este 11 de diciembre un comunicado conjunto en el que expresan su postura frente a la crisis institucional que atraviesa la institución y, de manera explícita, rechazaron la propuesta de diálogo planteada por el rector Leyton Daniel Barrios Torres. Según los sindicatos, las condiciones actuales no permiten reconocer plena legitimidad a la administración del directivo.
En el documento, los presidentes de las seis organizaciones aseguran que valoran toda invitación al diálogo y a la construcción colectiva, pero sostienen que el rector Barrios enfrenta serios cuestionamientos públicos, jurídicos y administrativos que ponen en duda su credibilidad. Esta situación, afirman, impide que cualquier proceso de conversación institucional se desarrolle en condiciones de confianza.
El comunicado subraya que los procesos judiciales en curso, así como “inconsistencias documentales ampliamente divulgadas” y actuaciones recientes de diferentes organismos académicos y administrativos, han generado “una crisis de confianza y gobernabilidad sin precedentes” dentro de la Universidad del Atlántico. A esto se suma, según los sindicatos, un clima de incertidumbre que hace inviable cualquier acercamiento formal sin resolver antes los cuestionamientos de fondo.
Los sindicatos aseguran que, en este contexto, cualquier intento de diálogo institucional corre el riesgo de convertirse en un acto meramente protocolario, sin capacidad real para atender la compleja situación de la universidad. Por ello, advierten que no participarán en escenarios que, a su juicio, no cuenten con garantías mínimas de transparencia y legitimidad.
El pronunciamiento también cita la comunicación emitida por la Corporación Universitaria Empresarial de Salamanca al Consejo Superior, en la que la institución académica habría negado la veracidad de una certificación presentada por Barrios y la calificó como “falsa”. Frente a este hecho, los sindicatos recuerdan que el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, también consideró insostenible la situación del rector y anunció acciones judiciales correspondientes.
A juicio de las organizaciones firmantes, estas revelaciones afectan de manera directa la legitimidad institucional y comprometen seriamente la gobernanza universitaria. En su comunicado, señalan que la Universidad del Atlántico “no puede ser sometida a una crisis prolongada por intereses personales o cálculos políticos”, especialmente cuando existen pronunciamientos oficiales que ponen en duda la validez de documentos aportados en el proceso rectoral.
Los sindicatos reiteran su disposición al diálogo social, pero condicionan cualquier acercamiento a que se aclaren primero los aspectos jurídicos sobre la autoridad que dirige la institución, se restablezcan las condiciones mínimas de transparencia y estabilidad, y se respete estrictamente el Estatuto General y el ordenamiento jurídico vigente.
Finalmente, las organizaciones aseguran que la Universidad del Atlántico merece “una conducción ética, estable y respetuosa de la verdad”, y enfatizan que cualquier decisión futura debe orientarse a restablecer la confianza institucional y garantizar la integridad del proceso rectoral. Con ello, cierran la puerta a la propuesta de diálogo elevada por Leyton Barrios mientras persistan las dudas sobre su administración.


