El director operativo de Sobusa, Jhon Mario Ospina, expresó su preocupación frente a los múltiples problemas generados por las obras inconclusas de la Gran Vía, especialmente en el tramo cercano a la Universidad del Atlántico, donde los retrasos no solo afectan la movilidad del transporte público, sino que también han propiciado situaciones de inseguridad.
“Nosotros vamos a llegar hasta donde la vía nos lo permita”, afirmó Ospina durante una entrevista exclusiva en Extra Noticias Radio, dejando claro que la operatividad del sistema de transporte que lidera está enlazada a las condiciones actuales de la carretera.
Uno de los hechos más preocupantes mencionados por el directivo ocurrió recientemente, cuando una falla estructural en la vía provocó un accidente que involucró a una buseta del sistema. “Antes de ayer hubo una reunión en la oficina de contratistas, con el señor Javier Torres, y estuvimos debatiendo ese tema. El problema fue una filtración de agua que bajó hasta la 51B desde la 46 y esto ocasionó el arrastre de material. Se ocasionó una grieta de más o menos 30 metros de largo por 50 centímetros de profundidad. Esto causó un accidente en ese punto que involucró una buseta”, relató Ospina.
A raíz de esta situación, se espera que las autoridades tomen cartas en el asunto y definan de forma urgente el futuro del tránsito por la zona afectada. “Estamos a la espera de que nos digan fecha para el cierre de la vía frente a la Universidad del Atlántico por las obras de la Gran Vía”, agregó.
Según Ospina, la continuidad del recorrido de las rutas dependerá de lo que se decida en una reunión técnica donde se presentará un nuevo plan de manejo de tráfico. “Nosotros estamos a la espera. Va a haber un plan de manejo de tráfico, se va a socializar o lo está socializando la doctora Ofelia Murillo, que es la directora de Tránsito y Transporte de Puerto Colombia, y estamos a la espera de esa reunión para que ellos, como autoridad junto al Área Metropolitana, determinen si vamos a seguir por la 51B o no”, explicó.
Mientras tanto, los usuarios del transporte público siguen enfrentando dificultades diarias en la zona, con calles cerradas, desvíos improvisados y, en muchos casos, el riesgo constante de atracos debido al abandono de algunos tramos por parte de los contratistas. Desde Sobusa, la expectativa es clara: se necesita una solución definitiva que garantice tanto la seguridad como la continuidad del servicio.


