No avanzar en una “reforma miope” en el sector de la educación y propiciar consensos alrededor de la misma, le propuso el exministro Tito José Crissien al presidente Gustavo Petro.
Al señalar que es lo que no le gusta del proyecto de reforma, el exministro dijo que: “No me gusta que no se centra en la juventud sino en los mecanismos de gobernabilidad, gobernanza y financiación de las universidades. Tampoco se fija mucho en la ampliación de cobertura”.
Indicó que, en Colombia, la mitad de la población universitaria está en instituciones privadas cosa que no ocurre en países como Brasil donde el 80 por ciento de los jóvenes están en centros oficiales. “En Colombia tenemos 2 millones 500 mil estudiantes universitarios y la mitad, es decir 1 millón 250 mil estudian en universidades privadas. Por eso no se puede hacer una reforma a la Ley de Educación Superior solo pensando en las universidades públicas porque se estaría trabajando con la mitad de la población universitaria”, dijo.
También resaltó que este es el quinto intento que hace el Gobierno Nacional para modificar la Ley General de la Educación. “El Gobierno ha intentado varias veces en modificar los artículos 86 y 87 que definen el modelo de financiación de las universidades públicas, pero no ha encontrado la fórmula para que sea efectiva”, dijo Tito José Crissien.
El exministro señaló que le da tristeza que en el proyecto se habla muy poco de cobertura. “En Colombia, la cobertura está en el 52 por ciento, lo que quiere decir que de cada 100 bachilleres que se gradúan, 52 logran acceder a la educación superior. Acá se plantea una tímida meta de incremento al 62 por ciento”, explicó.
De igual forma señaló que si bien la universidad puede resultar gratis para el joven, no así para la sociedad. “La Universidad del Atlántico tiene un presupuesto de 316 mil millones de pesos y atiende a 22 mil estudiantes. Cada estudiante nos cuesta 15 millones de pesos al año, precio más alto que se paga en otras universidades que también gozan de la acreditación”, afirmó.
Agregó que: “No se puede hacer una reforma miope donde solo se mire a la mitad del sistema y no está mirando las universidades privadas, que están sufriendo mucho con la tardanza de los pagos del Icetex, que se ha convertido en un organismo lento y que se está demorando demasiado en la aprobación de los créditos y en los giros de los pagos”.


