“Temo que, si no hay intervenciones profundas y decisiones urgentes, seguirán escalando las masacres en el Atlántico”.
En esos términos se refirió el abogado y analista en temas de violencia y seguridad Arturo García Medrano, quien es el hombre que hace diez años llamó la atención sobre el grave problema de la criminalidad en el Atlántico sin ser escuchado por las autoridades del momento.
El expersonero hizo un análisis de la pugna que supuestamente existe entre Digno Palomino Rodríguez y Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, que originó la reciente masacre del barrio Villanueva, en la localidad Norte-Centro Histórico de Barranquilla. Se trata de dos viejos aliados en el crimen y quienes rompieron relaciones el año anterior aparentemente tras el asesinato de un integrante de la estructura criminal de ‘los Costeños’.
El analista señaló que nuevas alianzas también habrían deteriorado la amistad de años de los dos jóvenes que “maduraron en el crimen”.
“Ellos son parte de ese proceso lamentable de deterioro de una sociedad. Son el producto de la trastocación de los valores, de las buenas conductas y prácticas que heredamos de nuestros abuelos cuando Barranquilla era realmente una ciudad pacífica. Son el producto de esa herencia del crimen, que llegaron a los 25 años cometiendo delitos menores, con una capacidad de liderazgo, interviniendo en algunas comunidades y logrando tener el control de un territorio”, dijo García Medrano.
Agregó que: “Los dos delincuentes no respetan el derecho a la vida, sumando masacres tras masacres y atentados sicariales como los que se produjeron el pasado domingo en el barrio Villanueva sector La Loma donde fallecieron cuatro personas y 18 quedaron heridas. Se trata de una de las masacres más grandes que se ha tenido en muchos años”.
García Medrano fue enfático al señalar que “no será la última masacre. Hemos visto como esto ha venido creciendo exponencialmente de la mano de un enfrentamiento entre quienes eran socios del delito y que hoy se encuentran enfrentados en un tema de control territorial y de venganzas al costo que sea por lo que hoy se hace necesario revisar las acciones de intervención profundas en comunidades. Tenemos que analizar cómo se va a frenar esta batalla, esta guerra para la muerte porque dentro del panorama nacional hay que ser claros ya que la situación del Atlántico es totalmente diferente al resto del país. Si queremos llegar a una paz en nuestras comunidades frente a lo que es la delincuencia común, lo primero que se debe lograr es que digan la verdad y que entreguen sus rentas ilegales, pero lo que buscamos ante todo es el arrepentimiento”.
Para García Medrano, el problema de la inseguridad no se va a resolver ni aumentando penas ni metiendo a los delincuentes a la cárcel por muchos años. “Aquí lo que se debe hacer es una transformación total de nuestra mentalidad de muerte, que se manifiesta cómo los ciudadanos responden con violencia ante un atraco y estamos reemplazando la acción del Estado. Lo que tenemos que hacer es recuperar la institucionalidad para que la gente vuelva a creer en sus autoridades y que se combata la corrupción de la Policía y de la justicia. Esto requiere de una transformación total y no la vamos a resolver atendiendo situaciones coyunturales”.
El expersonero es un convencido que lo que está ocurriendo en Barranquilla y su área metropolitana es diferente a lo que está pasando en el resto del país. “No tenemos un conflicto armado con la guerrilla del ELN o la nueva Marquetalia o con el Clan del Golfo y su estructura armada. Aquí tenemos el accionar de una delincuencia común que creció hace cuarenta años, que se ha mantenido asesinando, robando, creciendo en las comunidades, apoderándose del territorio, donde los negocios ilegales están creciendo y este tipo de actos criminales como masacres y atentados van a seguir apareciendo en los próximos días”, anotó.


