Los cambios de temperatura, las lluvias y la circulación de diferentes virus respiratorios mantienen en alerta a las autoridades sanitarias. Niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas están entre los grupos que requieren mayor cuidado.
Con la llegada de noviembre y el desarrollo de la segunda temporada de lluvias del año, las autoridades de salud reiteran el llamado a los habitantes de Barranquilla a reforzar las medidas de prevención frente a las infecciones respiratorias agudas (IRA), entre ellas la gripa, la influenza y otros virus que pueden afectar las vías respiratorias.
De acuerdo con el boletín de Clima y Salud, las condiciones meteorológicas, caracterizadas por temperaturas más bajas durante las noches y las madrugadas, están relacionadas con un incremento de las enfermedades respiratorias agudas. Barranquilla y el Atlántico figuran entre los territorios donde se recomienda fortalecer las medidas de protección.
Estas infecciones pueden manifestarse con congestión nasal, estornudos, tos, dolor de garganta, fiebre, malestar general y dolores musculares. Aunque la mayoría de los cuadros gripales son leves y se resuelven en casa, algunos pueden evolucionar hacia complicaciones como bronquitis o neumonía, especialmente en personas vulnerables.
¿Cómo protegerse de las gripas?
Las autoridades sanitarias recomiendan adoptar hábitos cotidianos para reducir la transmisión de los virus respiratorios. Entre las principales medidas están:
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Lavarse las manos frecuentemente: utilizar agua y jabón, especialmente después de toser, estornudar o estar en contacto con personas enfermas.
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Usar tapabocas: si presenta síntomas respiratorios, especialmente cuando deba compartir espacios cerrados con otras personas.
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Ventilar los espacios: mantener abiertas las ventanas de las viviendas y oficinas para permitir la circulación del aire.
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Evitar los cambios bruscos de temperatura: protegerse al salir de espacios climatizados, especialmente durante las lluvias y las noches.
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Cubrirse al toser o estornudar: utilizar el antebrazo o un pañuelo desechable.
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Mantenerse hidratado: consumir suficiente agua y llevar una alimentación equilibrada.
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Evitar el contacto cercano con personas enfermas: especialmente si hay niños pequeños o adultos mayores en casa.
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Mantener al día la vacunación: particularmente contra la influenza, de acuerdo con los grupos priorizados.
El Ministerio de Salud también insiste en evitar la automedicación y, especialmente, el consumo de antibióticos sin fórmula médica, debido a que estos medicamentos no sirven para combatir infecciones causadas por virus.
¿Quiénes deben tener mayor precaución?
Aunque cualquier persona puede contraer una infección respiratoria, existen grupos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones:
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Niños menores de cinco años.
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Adultos mayores de 60 años.
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Mujeres embarazadas.
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Personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o crónicas.
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Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Para estos grupos, la vacunación contra la influenza constituye una herramienta importante de prevención. En Colombia, el Ministerio de Salud anunció para 2026 la disponibilidad gratuita de esta vacuna, con prioridad para las poblaciones de mayor riesgo.
Señales de alarma: ¿cuándo acudir al médico?
Las autoridades recomiendan no subestimar los síntomas cuando se presentan determinadas señales que pueden indicar una complicación.
En adultos, se debe buscar atención médica si aparece dificultad para respirar, dolor en el pecho, cansancio excesivo o fiebre superior a 38,5 °C que persiste durante varios días.
En los niños pequeños es importante vigilar la respiración acelerada, el hundimiento de las costillas al respirar, la somnolencia excesiva, las convulsiones o la incapacidad para consumir líquidos y alimentos.
En estos casos, la recomendación es acudir oportunamente a un servicio de salud y evitar esperar a que los síntomas empeoren. La prevención y el autocuidado siguen siendo fundamentales durante esta época del año. Las autoridades insisten en que mantener los esquemas de vacunación al día, adoptar hábitos de higiene y consultar ante señales de alarma permite reducir los contagios y, sobre todo, evitar que una gripa aparentemente común termine convirtiéndose en una complicación de salud.


