Este martes 12 de marzo, Amelia Pérez Parra, ternada por el presidente Gustavo Petro para el cargo de fiscal general, renunció a esa posibilidad tras el escándalo generado por trinos de su esposo, Gregorio Oviedo, alrededor de la política nacional.
Pérez, quien en entrevista con EL TIEMPO había asegurado que no iba a renunciar, se apareció este lunes en el Palacio de Justicia de manera sorpresiva con su carta.
En ella asegura que es víctima de interferencias de factores extraños a la elección y que le están cobrando un supuesto delito de opinión de un tercero.
Tras la sorpresiva renuncia, la Corte debe decidir si sigue adelante con el proceso. El escenario de la renuncia de una de las candidatas ya había sido analizado por los magistrados, alguno de los cuales consideran que pueden seguir adelante con las dos personas restantes en la terna.
Por el momento Ángela María Buitrago y Luz Adriana Camargo siguen en la carrera para asumir la dirección de este organismo. En este momento la Sala Plena determina cuál es el escenario que más le conviene al país.
Aunque es fuerte la tesis de que el proceso podría seguir adelante, un grupo importante de magistrados considera que debe actuarse con la mayor cautela jurídica y por lo tanto esperar a que el presidente Petro recomponga la terna con un nuevo candidato. En todo caso, no se trata de una discusión sencilla porque si la Corte procede a votar con solo dos candidatas, serían inevitables demandas sobre esa elección en el Consejo de Estado, que ya una vez tumbó a una fiscal general (Viviane Morales).
Durante la última sala plena en la Corte Suprema, la ternada Luz Adriana Camargo tomó la delantera, al conseguir la mayoría de los votos. Sin embargo, no logró los 16 que necesita para ser elegida como Fiscal.
El presidente de la corporación, magistrado Gerson Chaverra Castro, aseguró el pasado jueves que en la votación “hubo mayoría bastante importante que nos muestra de que nos encontramos próximos a alcanzar esa mayoría”.


