Usuarios, voceros y trabajadores de diferentes EPS continúan manifestando su preocupación por la crítica situación financiera que atraviesa la ESE UNA. A pesar de los esfuerzos por modernizar las instalaciones, las restricciones en los servicios siguen en aumento, especialmente en el Cari Mental. Así lo advirtió en exclusiva para Extra Noticias Radio Guido Santander, vocero de los usuarios, quien ha seguido de cerca la evolución de la entidad.
Durante la entrevista, Santander denunció que la gerencia actual de la ESE UNA ha venido recortando servicios sin ofrecer soluciones de fondo, lo que afecta directamente la atención a los pacientes. “No solamente el Cari Mental, sino toda la ESE UNA en general”, señaló. Explicó que en una reciente reunión con usuarios se analizaron los ingresos, egresos y costos de cada unidad de negocio, y se concluyó que el hospital de salud mental, pese a estar modernizado, hoy opera con fuertes pérdidas.
“La sede de Salud Mental, una sede que antes rendía más que el Cari general, ahora da pérdidas. Le han invertido dinero, tiene ascensor y todo, pero no se justifica que un hospital que gasta casi 1.500 millones de pesos solo produzca poco más de 100 millones”, afirmó. Según Santander, los costos de otras sedes estarían siendo cargados injustificadamente al hospital mental, lo que explicaría un déficit cercano a los 1.200 millones de pesos.
Otra de las alertas lanzadas por el vocero tiene que ver con el manejo del hospital Niño Jesús. Según explicó, esta unidad pasó a ser pediátrica, dejando de lado su enfoque multipropósito que también incluía servicios neonatales y de atención a madres lactantes. “Nosotros dimos la orden de que volviera a ser como antes. Hay que sacar esos servicios del Cari Mental porque están generando pérdidas allí. En el Cari, un parto cuesta casi dos millones y eso deja mal al hospital”, añadió.
La situación de los pacientes también es crítica. Actualmente hay 105 camas en el Cari Mental, y aunque, según Santander, el centro vive lleno, no está generando ingresos proporcionales. “Lo paradójico es que el Cari está lleno, pero no produce. O le están cargando costos que no son o se está vendiendo a pérdidas”, manifestó, dejando ver que hay una falta de transparencia en la contabilidad interna.
Frente al futuro de la gerencia, también hay incertidumbre. El actual gerente, Pablo de la Cruz, estaría próximo a dejar el cargo, pero aún no hay claridad sobre su reemplazo. “Se han mencionado nombres, como una señora de la Clínica Centro, pero no nos han dicho nada oficialmente. Nadie sabe nada”, concluyó Santander en Extra Noticias Radio, dejando abierta la preocupación por el rumbo que tomará la ESE UNA en los próximos meses.


