En diálogo exclusivo con Extra Noticias y Radio Tropical, el abogado Wilson Quimbayo, candidato a la rectoría de la Universidad del Atlántico, presentó su visión sobre los retos de la institución y cuestionó lo que calificó como un modelo agotado en su forma de gobernar. Aseguró que su aspiración nace como una propuesta distinta frente a las dinámicas políticas que, según él, han limitado el crecimiento académico y administrativo de esta universidad insignia del Caribe colombiano.
Quimbayo señaló que la contienda electoral se ha visto marcada por intereses de los mismos grupos que han ocupado espacios de poder durante años. “Un proyecto alternativo significa que la universidad ha venido teniendo un debate sin propuestas, un debate eclipsado por quienes hoy representan el poder dentro de la universidad, por quienes han tenido la oportunidad de gobernarla por mucho tiempo. Nosotros estamos trayendo una candidatura alternativa con una visión propositiva, pensada desde lo joven”, aseguró.
El aspirante recalcó que su propuesta busca renovar el rumbo de la institución con una perspectiva distinta a la que hoy predomina. En ese sentido, invitó a docentes y estudiantes a considerar su opción como un nuevo perfil de liderazgo. “Es proponerle alternativamente a la comunidad universitaria un modelo diferente, un perfil con capacidad administrativa y con experiencia pública, que permita dar soluciones desde el primer día”, indicó.
Uno de los puntos que más preocupa a Quimbayo es el estado de la infraestructura y la calidad académica. Criticó el deterioro de los salones, la falta de recursos en los laboratorios y la obsolescencia de las salas de informática. “Usted revisa las condiciones de los salones y no se compadece con ellos. Los laboratorios no están dotados, las salas de informática tienen computadores viejos sin licencias necesarias, y los semilleros de investigación no encuentran comodidad para desarrollar sus proyectos”, denunció.
Además, cuestionó la forma en que se han invertido los recursos de la universidad en los últimos años, pese a contar con un presupuesto significativo. “En los últimos cuatro años la Universidad del Atlántico ha tenido alrededor de 2 billones de pesos, pero esa inversión no se refleja en la calidad. La universidad ha caído en los rankings de investigación y los estudiantes sienten la falta de apoyo incluso para actividades básicas”, explicó.
Finalmente, Quimbayo insistió en que su propuesta no se centra únicamente en lo académico, sino en la necesidad de una gerencia eficiente que articule la administración con la formación humanista. “Hace falta una gerencia en lo administrativo que combine lo académico, con eficiencia y un enfoque humanista. Eso es lo que queremos llevarle a la Universidad del Atlántico, un proyecto que responda a las necesidades reales de estudiantes, docentes e investigadores”, concluyó.


