El envejecimiento de la población es un fenómeno global que impacta la economía, el mercado laboral y la sostenibilidad de los sistemas de salud y pensiones. Países como Japón, Alemania, China y Estados Unidos han experimentado este cambio con distintos enfoques y resultados. En Colombia, aunque la población aún es mayoritariamente joven, la transición demográfica avanza rápidamente y plantea desafíos urgentes.
Japón es el país más envejecido del mundo, con más del 28% de su población mayor de 65 años. La baja natalidad y la alta esperanza de vida han generado escasez de trabajadores y presión sobre el sistema de pensiones. A pesar de incentivos para aumentar la natalidad y la automatización laboral, la crisis sigue creciendo. Alemania, con un problema similar, ha recurrido a la inmigración para renovar su fuerza laboral y ha reformado su sistema de pensiones, permitiendo que los adultos mayores sigan trabajando más años.
China enfrenta las consecuencias de su antigua política del hijo único: su población envejece rápidamente y la escasez de jóvenes amenaza su crecimiento económico. A pesar de haber eliminado las restricciones de natalidad, los altos costos de vida han hecho que muchas familias sigan teniendo pocos hijos. Estados Unidos, por su parte, ha mitigado el envejecimiento gracias a la inmigración, pero su sistema de salud y seguridad social aún enfrenta desafíos.
En Colombia, la tasa de natalidad ha caído a 1.7 hijos por mujer, mientras que la esperanza de vida supera los 77 años. Esto genera una creciente presión sobre un sistema de pensiones insostenible y un sistema de salud que no está preparado para atender a una población envejecida. Además, la alta informalidad laboral impide que muchos trabajadores coticen para su jubilación, aumentando el riesgo de pobreza en la vejez.
Para enfrentar este reto, el país necesita reformas en pensiones, reducción de la informalidad, incentivos a la natalidad, mejoras en salud geriátrica y políticas de envejecimiento activo. Si no se toman medidas a tiempo, Colombia podría enfrentar una crisis social y económica en las próximas décadas.


