En una noche europea cargada de expectativas y tensión, el Paris Saint-Germain golpeó primero en la ida de las semifinales de la UEFA Champions League, venciendo 1-0 al Arsenal en el Emirates Stadium gracias a un tanto del francés Ousmane Dembélé. Con este resultado, los dirigidos por Luis Enrique ponen un pie en la gran final, dejando al equipo de Mikel Arteta obligado a buscar la remontada en territorio francés.
El único gol del partido llegó apenas al minuto 3, cuando Dembélé se inventó una jugada desde la banda derecha, combinó con Khvicha Kvaratskhelia —figura clave en el esquema parisino— y definió con la pierna izquierda en el área, dejando sin opciones al portero Aaron Ramsdale. El tanto silenció el estadio y marcó el rumbo del encuentro.
El Arsenal, que venía de eliminar de forma categórica al Real Madrid en los cuartos de final, mostró una versión muy distinta a la de aquella gesta. A pesar de tener mayor posesión y controlar tramos importantes del partido, el equipo inglés volvió a mostrar sus falencias en los momentos clave, una crítica que ha acompañado al club durante años en sus aspiraciones europeas.
Mikel Arteta intentó reorganizar a su equipo tras el golpe inicial, pero el PSG se mostró sólido en defensa y eficaz en el contraataque. La jugada más clara para los “Gunners” llegó con un cabezazo de Mikel Merino que terminó en gol, pero fue anulado por el VAR debido a un fuera de lugar milimétrico, lo que dejó al equipo local frustrado y sin premio.
Este resultado se suma a la seguidilla de tropiezos del Arsenal en las últimas semanas. En la Premier League, el conjunto londinense perdió toda posibilidad de título tras ser ampliamente superado por el Liverpool, que se consagró campeón con una ventaja de 15 puntos. Este nuevo revés en Champions vuelve a dejar en evidencia las dificultades del equipo para brillar en instancias definitivas.
Por el lado del PSG, la victoria en Londres representa un paso importante, pero no definitivo. El equipo ya demostró en los octavos de final, precisamente ante el Liverpool, que su rendimiento como local puede ser inferior al mostrado como visitante. En aquella ocasión, pese a ganar en Anfield, cayeron en el Parque de los Príncipes, algo que buscarán evitar esta vez.
El partido de vuelta se disputará el próximo miércoles 7 de mayo en París, donde los de Luis Enrique buscarán cerrar la serie y clasificarse a una nueva final de Champions, torneo que aún no han logrado conquistar. El ganador de esta llave se enfrentará al vencedor entre el Inter de Milán y el FC Barcelona, quienes definirán su destino en territorio español este miércoles.
El PSG sabe que tiene la ventaja, pero también conoce los peligros de la confianza. Mientras tanto, el Arsenal deberá apelar a su orgullo, a su talento y a una remontada histórica para seguir soñando. En el escenario más prestigioso del fútbol de clubes, todo es posible, y el desenlace aún está por escribirse.


