Una nueva etapa para la educación en Colombia está a punto de comenzar. El Congreso de la República aprobó una ley que establece la Cátedra de Educación Emocional como materia obligatoria en todos los niveles escolares, desde preescolar hasta grado 11. La norma, que ya superó todos los debates legislativos, está a la espera de la sanción presidencial para entrar en vigencia.
Este proyecto responde a una necesidad urgente y cada vez más evidente: acompañar a los estudiantes no solo en su formación académica, sino también en su bienestar emocional. El incremento de casos de ansiedad, depresión, conflictos escolares y consumo de sustancias psicoactivas, especialmente tras la pandemia, ha encendido las alertas sobre la salud mental en niños, niñas y adolescentes.
La nueva cátedra tiene como objetivo central brindar herramientas prácticas para que los estudiantes aprendan a reconocer, expresar y gestionar sus emociones. Se busca formar individuos más empáticos, resilientes y conscientes de sí mismos, con habilidades para afrontar los retos de la vida cotidiana y construir relaciones sanas dentro y fuera del aula.
Pero esta transformación no será únicamente responsabilidad del sector educativo. El Ministerio de Salud también tendrá un rol clave en la implementación de la ley. Una de sus primeras tareas será realizar una nueva Encuesta Nacional de Salud Mental (ENSM), enfocada en el contexto escolar. Esta medición permitirá identificar las necesidades emocionales de los estudiantes y adaptar los contenidos pedagógicos a las realidades que viven día a día.


