Mucho antes de que Coca-Cola se convirtiera en el gigante mundial de las bebidas, en Colombia ya se había creado una gaseosa que marcaría historia. Se trata de la Kola Román, una bebida con sello cartagenero que, según los registros, fue la primera gaseosa del mundo.
La historia comienza en Cartagena, a finales del siglo XIX, cuando la familia Román y Picón, descendientes de farmacéuticos, fundó la Botica Román, el primer laboratorio farmacéutico del país. Más adelante, este negocio se transformaría en el Laboratorio Román, donde surgiría uno de los productos más emblemáticos del Caribe colombiano: la Kola Román.
La idea de esta bebida nació gracias a Henrique L. y Carlos Antonio Román, quienes en 1883 viajaron a Inglaterra y trajeron una máquina para fabricar gaseosas. Inspirados por sus raíces farmacéuticas y utilizando la kola como sabor principal, crearon una bebida dulce, rojiza y muy refrescante que rápidamente se ganó el cariño de los cartageneros.
Durante más de 100 años, la Kola Román fue la favorita en la Costa Caribe. En su época dorada, se decía que por cada siete Kola Román que se vendían, solo una Coca-Cola lograba posicionarse en el mercado local.
El impacto de esta bebida fue tal, que terminó llamando la atención de Coca-Cola Femsa, que decidió incluirla dentro de su portafolio en Colombia. Aunque ahora forma parte de una multinacional, la Kola Román sigue siendo un símbolo del sabor y la historia de Cartagena.


