La Selección Colombia de Néstor Lorenzo afronta este jueves un partido decisivo rumbo al Mundial 2026, con un dato que juega a su favor: Bolivia es, hasta ahora, el equipo con la peor defensa de toda la eliminatoria.
El conjunto del altiplano ha recibido 32 goles en 16 encuentros disputados, lo que deja un promedio de dos tantos por partido. Además, carga con un registro aún más preocupante cuando sale de La Paz: ha sido vencido en cada una de sus ocho presentaciones como visitante, recibiendo un total de 25 goles. El antecedente más reciente fue su derrota 2-0 frente a Venezuela, que confirmó su fragilidad en campo contrario.
Un reto disfrazado de oportunidad
Para Colombia, este panorama se presenta como un escenario favorable pero también como una presión adicional. Todas las selecciones que han enfrentado a Bolivia en esta clasificatoria han conseguido marcarle al menos un gol. En ese sentido, la tricolor no solo está obligada a sumar, sino también a mantener la efectividad ofensiva que caracteriza a los rivales del cuadro boliviano.
La matemática es clara: una victoria de Colombia frente a Bolivia sellaría de manera anticipada su boleto al Mundial 2026. El equipo de Lorenzo, que ha mantenido un proceso sólido y con resultados positivos, tiene en este duelo la oportunidad de confirmar su presencia en la cita más importante del fútbol internacional.
Más allá de las estadísticas, el partido representa un examen de carácter para la Selección, que deberá ratificar su favoritismo y responder a la expectativa de un país que ya empieza a soñar con la próxima Copa del Mundo.


