La consulta interna del Pacto Histórico dejó claro quién conserva hoy el control político dentro de la coalición de gobierno: Iván Cepeda. Su triunfo, con más del 64 % de los votos, lo posiciona como el nuevo referente del progresismo, heredero natural del petrismo, pero con un estilo más sobrio y doctrinario.
Sin embargo, más allá de la victoria individual, el resultado refleja una izquierda que llega dividida y desgastada al umbral del nuevo ciclo electoral.
Iván Cepeda representa continuidad ideológica, pero enfrenta un contexto político adverso, desgaste de gobierno, división interna y pérdida de confianza ciudadana. El Pacto Histórico llega sin la misma fuerza movilizadora de 2022, y el liderazgo de Petro ya no cohesiona como antes.
Sin embargo, la izquierda conserva ventajas: una base fiel en sectores populares, presencia territorial consolidada y un discurso social que aún conecta con parte del electorado inconforme. Si Cepeda logra diferenciarse de los errores del actual gobierno, moderar su tono y construir alianzas con el centro, podría mantenerse competitivo. El verdadero desafío no será la derecha, sino la abstención y el desencanto. La posibilidad de que la izquierda mantenga el poder en 2026 es incierta.

Escrito por:
Adolfo Larios


