Junior de Barranquilla comenzó con pie firme los cuadrangulares finales al derrotar 1-0 a Independiente Medellín en el Metropolitano, en un partido donde el resultado terminó pesando más que el funcionamiento colectivo. El equipo dirigido por Alfredo Arias consiguió tres puntos fundamentales en un grupo que muchos catalogan como el “de la muerte”, compartido con Atlético Nacional, América de Cali y el propio DIM.
Desde el inicio, Arias sorprendió con una línea de tres volantes naturales: Esparragosa, Celis y Didier Moreno. La propuesta apuntó al equilibrio, pero sacrificó profundidad y creatividad hacia adelante. Fue una variante que no terminó de convencer a la hinchada, que esperaba un Junior más ofensivo, aunque sí permitió un mayor control en determinados pasajes. Aun así, el equipo volvió a mostrar algo que ya había dejado ver en la fecha 20 ante Nacional: actitud sobrada, pero un fútbol colectivo que todavía se queda corto.
El partido tuvo un primer tiempo parejo, con Junior intentando generar peligro principalmente a través de Yimmi Chará, mientras Medellín lograba aproximaciones claras lideradas casi siempre por Jarlan Barrera. En medio de ese ida y vuelta, llegó el único gol del compromiso al minuto 35: un remate de Chará desviado por un defensor terminó cayendo en los pies de Didier Moreno, quien definió frente al arquero. Aunque en un inicio generó dudas por un posible fuera de lugar, la acción fue válida y puso a Junior arriba en el marcador.
En la segunda mitad, Medellín adelantó líneas y fue superior en intención ofensiva, especialmente en los últimos veinte minutos. Junior tuvo que replegarse y defender con orden para sostener la ventaja, algo que logró pese al empuje visitante. El compromiso también dejó dos hechos destacados: el regreso de Jermein Peña después de su lesión, con un rendimiento sólido junto a Daniel Rivera, y la expulsión del técnico del Medellín por protestas reiteradas desde la línea.
Aunque Junior no mostró su mejor versión futbolística, sí sumó una victoria que funciona como un impulso anímico importante. En un cuadrangular tan exigente, estos primeros tres puntos se vuelven una señal de esperanza para el equipo de Arias, que sabe que los desafíos que vienen no serán sencillos, pero que ya dio un primer paso necesario para competir.


