El Junior de Barranquilla volvió a sonreír en la altura tras imponerse 1-0 frente a Internacional de Bogotá en el estadio de Techo, en un partido donde la figura fue Luis Fernando Muriel, quien rompió críticas y respondió con gol en un momento determinante.
El conjunto tiburón mostró desde el inicio una propuesta ofensiva dinámica, incluso sin Muriel en el once titular. Con Teófilo Gutiérrez y Janneson Sarmiento liderando el ataque, Junior generó múltiples aproximaciones, acompañado por la movilidad de Christian Barrios y Brayan Castrillón, quien tuvo dos opciones claras que no logró concretar.
El equipo barranquillero fue intenso, compacto y seguro en defensa, respaldado por una destacada actuación del arquero Mauro Silveira, clave para mantener el arco en cero en momentos exigentes del compromiso.
La recompensa llegó al minuto 76. Tras un preciso centro de Jeison Suárez, Muriel apareció en una faceta poco habitual en su juego con Junior: el cabezazo. El delantero conectó de gran manera para marcar el único tanto del partido, silenciando dudas y reafirmando su peso en el equipo.
Más allá del resultado, el triunfo deja un dato significativo: Junior vuelve a ganar dos partidos en Bogotá en un mismo semestre después de 35 años, un logro que cobra mayor valor teniendo en cuenta las dificultades históricas del equipo en la altura. Cabe recordar que también venció a Millonarios FC en El Campín.
Sin desplegar aún su versión más vistosa, Junior comienza a recuperar identidad y confianza, sumando su segunda victoria consecutiva y enviando un mensaje positivo a su hinchada. El panorama ilusiona, especialmente de cara al próximo reto internacional: el debut ante Palmeiras en la Copa Libertadores.


