El bombero Jair de Moya denunció en entrevista con Extra Noticias que fue víctima de presunto acoso laboral por parte del comandante del Cuerpo de Bomberos Oficial de Barranquilla, Edwin Pacheco, y aseguró que su desvinculación de la institución se produjo pese a las delicadas condiciones de salud que enfrenta desde un accidente laboral sufrido en 2022.
Según explicó, el accidente le ocasionó fracturas de tibia, peroné y tobillo, además de múltiples lesiones que, tras varias cirugías practicadas entre 2022 y 2025, le dejaron secuelas permanentes. De Moya afirmó que actualmente presenta una pérdida del 35 % de su capacidad laboral, artrosis en tobillo y rodilla, lesiones de columna, pérdida de masa muscular y continúa bajo tratamiento médico por parte de la ARL.
El bombero manifestó que su salida de la institución le genera gran preocupación, ya que, debido a sus limitaciones físicas, ya no realizaba labores operativas de alto riesgo, sino funciones principalmente administrativas dentro del Cuerpo de Bomberos. Por ello, considera injustificada su desvinculación, teniendo en cuenta además que continúa inmerso en varios procesos médicos derivados del accidente laboral que sufrió hace cuatro años.
Durante la entrevista también cuestionó el proceso de provisión de cargos dentro del Cuerpo de Bomberos. Aseguró que, tras el concurso de méritos en el que se ofertaron 86 plazas para carrera administrativa, continuaron ingresando funcionarios provisionales y sostuvo que el cargo que ocupaba fue asignado a una persona que obtuvo una plaza mediante ese proceso.
De Moya manifestó además que mantiene denuncias contra el comandante Edwin Pacheco ante el Ministerio de Defensa y la Alcaldía de Barranquilla por presunto acoso laboral. Incluso aseguró que, en septiembre del año pasado, habría recibido amenazas de muerte y que, según su versión, el oficial se negó inicialmente a realizarle la evaluación de desempeño, la cual finalmente se efectuó tras una solicitud presentada ante la administración distrital.
El bombero indicó que las situaciones vividas han afectado seriamente su salud mental. Señaló que permaneció durante tres años en tratamiento psiquiátrico y que actualmente continúa recibiendo atención por esta especialidad, además de consultas con medicina laboral, fisiatría y medicina del dolor. También expresó preocupación por su situación familiar, indicando que tiene una hija de 11 años y que su esposa se encuentra en estado de embarazo, por lo que espera que su caso sea revisado por las autoridades competentes.


