El llamado a la desobediencia civil realizado por el senador electo Iván Cepeda, en rechazo al presidente electo Abelardo de la Espriella, continúa generando reacciones tanto de apoyo como de rechazo en distintos sectores políticos. En entrevista exclusiva con Extranoticias, el abogado institucionalista Fernando Borda aseguró que el alcance de esta convocatoria dependerá, principalmente, de la respuesta que reciba por parte de la ciudadanía.
Para Borda, el éxito de esta estrategia no estará determinado únicamente por el debate jurídico, sino por su impacto político. “Esto tiene una connotación más que jurídica, es política”, afirmó, al señalar que la verdadera medida de su alcance será si un número significativo de personas decide atender el llamado hecho por Cepeda o, por el contrario, este no logra movilizar respaldo.
El abogado sostuvo que Colombia vive un escenario de oposición más marcado que en décadas anteriores. Según explicó, durante muchos años predominó una dinámica de acuerdos entre las principales fuerzas políticas, situación que, a su juicio, cambió con la llegada de gobiernos de corrientes ideológicas distintas. “La democracia es un binomio de gobierno y oposición”, expresó, argumentando que la actual polarización responde precisamente a ese nuevo escenario político.
En ese contexto, Borda indicó que Cepeda, como jefe de la oposición, ha optado por una herramienta de alto impacto mediático e internacional. Sin embargo, advirtió que quienes decidan participar en actos de desobediencia civil deben estar dispuestos a asumir las consecuencias legales que puedan derivarse de esas acciones, siempre que se desarrollen de manera pacífica.
Finalmente, el abogado comparó este tipo de manifestaciones con acciones de protesta internacionales, como las realizadas por embarcaciones que intentan llevar ayuda humanitaria a Gaza pese a las restricciones existentes. A su juicio, este tipo de actos buscan visibilizar situaciones que algunos consideran injustas y, recordó, la jurisprudencia ha protegido expresiones de desobediencia civil siempre que las respuestas de las autoridades no sean desproporcionadas.


