Uno de cada dos niños colombianos entre los 6 y los 8 años enfrenta el riesgo de no aprender a leer en el momento adecuado. Esa es una de las principales conclusiones del más reciente informe del Instituto Evidencia Educativa, una organización que analiza la calidad educativa en América Latina.
En entrevista exclusiva con Extra Noticias, desde Mendoza (Argentina), Romina Durán, directora de Evaluación de la Calidad Educativa del Instituto Evidencia Educativa, explicó que el estudio busca ofrecer un panorama sobre el estado de la alfabetización inicial en varios países de la región y alertar sobre una problemática que, según afirmó, requiere atención urgente.
Durán explicó que el informe fue elaborado a partir de datos oficiales publicados por los gobiernos nacionales, evaluaciones internacionales y organismos multilaterales. A partir de esa información, el instituto desarrolló un indicador que no solo mide cuántos niños llegan a los 10 años sin saber leer, sino también cuántos se encuentran en riesgo de llegar a esa edad sin haber consolidado esa habilidad fundamental.
Según detalló, el análisis abarcó seis países de América Latina y permitió identificar que más de 10 millones de niños entre los 6 y los 8 años están en riesgo de no aprender a leer a la edad esperada. En el caso de Colombia, la cifra asciende a 1,3 millones de estudiantes, lo que equivale a uno de cada dos niños dentro de ese rango de edad.
La investigadora advirtió que, si estos estudiantes no reciben un acompañamiento oportuno e intencionado durante los primeros años de escolaridad, es probable que lleguen a los 10 años sin haber consolidado la lectura, situación que afectaría no solo su rendimiento académico, sino también su desarrollo educativo en los años posteriores.
Al comparar la situación con otros países estudiados, Durán explicó que el informe clasificó a las naciones según tres criterios: aquellas con mayor cantidad de estudiantes en riesgo, las que presentan una mayor incidencia proporcional y las que, aunque tienen una incidencia menor, también registran cifras preocupantes.
En ese contexto, señaló que Colombia y Argentina hacen parte del grupo de países con una alta proporción de estudiantes en riesgo, ya que más del 50 % de los niños entre 6 y 8 años podrían no alcanzar los niveles esperados de alfabetización si no se implementan acciones oportunas.
Sobre las causas de esta problemática, Durán afirmó que el informe identifica dos grandes factores de riesgo. El primero corresponde a los niños que no asisten a la escuela, mientras que el segundo —y, según dijo, uno de los más preocupantes por ser menos visible— es el de aquellos estudiantes que sí están matriculados y asisten regularmente a clases, pero que aun así no logran aprender.
La experta explicó que muchas familias asumen que el simple hecho de que sus hijos estén asistiendo a una institución educativa garantiza su aprendizaje. Sin embargo, sostuvo que existe un número importante de estudiantes que permanecen dentro del sistema escolar sin alcanzar los conocimientos y habilidades que deberían desarrollar en cada grado, especialmente en un aspecto tan básico como la lectura.
Durán enfatizó que el aprendizaje de la lectura constituye la base sobre la cual se construyen los demás conocimientos durante la trayectoria escolar. Por ello, consideró especialmente preocupante que numerosos estudiantes lleguen a los 10 años sin haber adquirido esa competencia esencial.
Frente a este panorama, indicó que el propósito principal del estudio es visibilizar la magnitud del problema y promover acciones preventivas en toda la región. En ese sentido, afirmó que es necesario fortalecer la alfabetización inicial mediante un trabajo articulado entre los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil, distintos colectivos dedicados al tema y organismos multilaterales.
Asimismo, destacó la importancia de concentrar los esfuerzos en los primeros años de escolarización, implementar herramientas de monitoreo y evaluación que permitan identificar a los estudiantes con mayores dificultades y generar apoyos específicos para acompañar sus procesos de aprendizaje.
Finalmente, Durán reiteró que garantizar que los niños no solo permanezcan en las aulas, sino que realmente aprendan, debe convertirse en una prioridad para los países de América Latina, al considerar que de ello depende el desarrollo educativo y el futuro de millones de estudiantes en la región.


