El presidente del centro de estudios señaló que aún no existe una proyección concreta para el incremento, pero advirtió sobre los efectos que tuvo el aumento de 2026 en la inflación y las finanzas públicas.
El debate sobre el incremento del salario mínimo para 2027 comienza a tomar forma en Colombia. Aunque la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) todavía no ha establecido una cifra para el próximo ajuste, su presidente, José Ignacio López, señaló que la decisión debería estar sustentada en los principales indicadores económicos.
Durante el Latam Fintech Market, realizado en Barranquilla, López se refirió al incremento de 23,7 % aplicado al salario mínimo en 2026 y a los efectos que, según ANIF, ha tenido sobre diferentes variables de la economía nacional.
Uno de los impactos señalados por el dirigente está relacionado con la inflación. De acuerdo con López, el aumento salarial tuvo incidencia particularmente en el comportamiento de los precios de los servicios, además de generar consecuencias sobre las finanzas del Estado.
El presidente de ANIF también mencionó los efectos que el incremento tendría sobre el sistema pensional. Según explicó, las mayores necesidades de recursos de Colpensiones para atender el pago de las pensiones estarían relacionadas, en buena medida, con el nivel alcanzado por el salario mínimo.
Ante este panorama, López planteó que la discusión para 2027 debería considerar variables como la inflación, los costos fiscales y la competitividad de la economía, con el propósito de que el incremento se acerque a los parámetros técnicos utilizados para establecer este tipo de decisiones.
En cuanto a las perspectivas para el cierre de 2026, el presidente de ANIF señaló que la inflación podría ubicarse alrededor del 6,6 %. Sin embargo, todavía existe incertidumbre frente al comportamiento de la productividad, uno de los elementos que también deberá ser considerado durante la negociación del salario mínimo.
López indicó que los datos disponibles sobre productividad muestran señales mixtas, por lo que ANIF aún no cuenta con una estimación definitiva del porcentaje que debería aplicarse al salario mínimo del próximo año.
La discusión sobre el nuevo salario mínimo deberá incorporar, además, los diferentes efectos que un incremento tiene sobre trabajadores, empresas, empleo, inflación y gasto público. La definición final corresponderá al proceso institucional establecido para la fijación del salario mínimo en Colombia.
Por ahora, ANIF mantiene abierta su estimación y espera contar con mayor información sobre inflación y productividad antes de plantear una cifra concreta para 2027.


