El Ejecutivo aseguró que trabaja en nuevas acciones para garantizar el suministro durante el fenómeno de El Niño, mientras el sector advierte sobre un déficit de energía firme y dificultades financieras.
El Gobierno nacional reconoció que Colombia atraviesa un escenario de riesgo frente a un eventual racionamiento de energía durante los próximos meses, en medio de la llegada del fenómeno de El Niño y de varias dificultades que afectan actualmente al sistema eléctrico. La advertencia fue hecha por el vicepresidente José Manuel Restrepo durante el 18.º Congreso Anual de Energía de Acolgen, realizado en Bogotá.
Restrepo aseguró que la prioridad de la administración es evitar que este escenario llegue a convertirse en una realidad y señaló que desde el Gobierno se vienen adoptando decisiones para aumentar la oferta disponible. Entre las acciones mencionadas están la aceleración de proyectos de generación, los avances en proyectos de regasificación y la agilización de licencias ambientales y consultas con las comunidades.
La preocupación se concentra especialmente en el comportamiento de la demanda y en la capacidad que tendrá el sistema para responder durante los meses de mayor sequía. El Gobierno también planteó que Colombia debe comenzar a garantizar desde ahora la oferta de energía que necesitará en los próximos años, teniendo en cuenta el crecimiento de la economía y del consumo eléctrico.
El viceministro de Energía, Armando Cuello, describió la situación como una “tormenta perfecta”, debido a la coincidencia de varios factores: dificultades financieras en el sector, déficit de energía firme, insuficiencia de gas, retrasos en proyectos de generación y transmisión y los efectos asociados al fenómeno de El Niño. Según Cuello, existe además un riesgo de “apagón financiero” cercano a los $4 billones.
En este contexto, la Comisión de Regulación de Energía y Gas, Creg, activó desde el pasado 7 de septiembre un mecanismo preventivo para preservar las reservas hídricas del país. La medida contempla una mayor participación de la generación térmica, con el propósito de reducir el uso de los embalses y garantizar que exista suficiente agua almacenada cuando las condiciones de sequía sean más críticas.
La Creg aclaró que esta declaratoria de periodo de riesgo de desabastecimiento no significa que actualmente exista un racionamiento programado. La medida busca anticiparse a un posible escenario de déficit y permitir que el sistema adopte acciones para proteger la confiabilidad del suministro eléctrico durante el periodo de mayor impacto de El Niño.
La situación también genera preocupación en la región Caribe. En el caso de Air-e, su agente interventor, Jaime Buitrago, había advertido que el crecimiento de la demanda, sumado al rezago de inversiones en infraestructura eléctrica, podría aumentar la vulnerabilidad de la red. El funcionario señaló que actualmente no existe un racionamiento técnico programado, aunque advirtió sobre los riesgos si las condiciones del sistema continúan deteriorándose.
A este panorama se suma la situación financiera de algunos agentes del sector. El propio viceministro Cuello señaló que el problema no se limita a las condiciones climáticas y que la coincidencia de diferentes dificultades está aumentando la presión sobre el sistema. Para el Gobierno, resolver estas variables de manera simultánea será determinante para evitar que el riesgo de desabastecimiento termine afectando a los usuarios.
Mientras avanzan estas medidas, el Gobierno sostiene que el objetivo es mantener la disponibilidad de energía durante los meses críticos y evitar que Colombia tenga que recurrir a un racionamiento. La estrategia incluye proteger los embalses, garantizar el funcionamiento de las plantas térmicas y acelerar la entrada de nuevos proyectos de generación y transmisión, en un momento en el que el sistema enfrenta una combinación de factores climáticos, financieros y de infraestructura.


