Como lamentable calificó el presidente del Comité Intergremial del Atlántico, Efraín Cepeda Tarud, la decisión adoptada por los inversionistas del proyecto Arenas del Río de echar reversa a la iniciativa por razones económicas.
“Es una noticia lamentable para Barranquilla y para el departamento del Atlántico porque se trataba de uno de los proyectos más importantes privados en la historia reciente de la ciudad. Este proyecto estaba llamado a dinamizar la industria de eventos y negocios que hoy viene moviéndose muy bien con el impulso que le vienen dando la Gobernación, la Alcaldía Distrital y Probarranquilla. Estamos viendo nuevos eventos empresariales y deportivos y teníamos la esperanza que este proyecto llegara a feliz término generando muchos empleos”, dijo el dirigente empresarial.
Agregó que: “sabemos que sus gestores hicieron todo lo posible por traerlo y hacerlo realidad y creyeron en nuestra ciudad y departamento. Como lo mencionan, por situaciones adversas y ajenas a su voluntad, la coyuntura económica nacional e internacional no permitió el cierre financiero”.
Hay que indicar que debido a la difícil coyuntura económica nacional e internacional, el megaproyecto Arena del Río ya no se ejecutará. La estructura deportiva y de espectáculos, que tendría inversiones por 407 millones de dólares y generaría más de 9 mil empleos directos, no pudo hacer el cierre financiero.
En un comunicado publicado la tarde de este martes 2 de mayo, la firma Two Way Stadiums, de la cual hace parte el exjugador de béisbol de las Grandes Ligas Édgar Rentería, se informa que luego de un análisis riguroso y de explorar las opciones para poder cumplir con las etapas necesarias en un proyecto de esta magnitud, se encontraron con una “coyuntura inversionista con las altas tasas de interés, la devaluación del peso colombiano y el aumento de la inflación”, situaciones que afectaron el cierre financiero del proyecto.
Según la comunicación, las circunstancias antes mencionadas no permitieron que el proyecto continuara desarrollándose hasta conseguir uno de los más grandes escenarios para el entretenimiento, el deporte y la generación de contenidos de América Latina y el Caribe.
Asimismo, los socios del proyecto aseguran que se instruyó a la fiduciaria Bancolombia para comenzar de forma inmediata la devolución de la totalidad de los aportes hechos por los 550 clientes de palcos y apartamentos, con sus respectivos rendimientos.
“Nuestra gratitud con los clientes, equipo de trabajo, instituciones y gremios de la ciudad que siempre nos apoyaron”, dice en uno de los apartes la comunicación que, además, confirma que Peter Gianulis, socio de Two Way Stadiums, quedará al frente del cierre del proyecto y supervisará la devolución de los recursos de los compradores, teniendo en cuenta que la barranquillera Tatiana Orozco se retira de la presidencia del proyecto.
“Ella se desempeñó con gran profesionalismo como nuestra presidenta con su liderazgo y conocimiento, permitiendo unir una ciudad frente al sueño”, reseña el documento.
Finalmente, la compañía expresó su gratitud con la ciudad por el voto de confianza en el proyecto. “Apostamos, desde lo privado, a una obra épica y hoy asumimos esta pérdida con nostalgia. Barranquilla y Colombia se merecen este dinamizador de la industria creativa”.
EL PROYECTO
En el innovador proyecto se invertirían -con capital privado extranjero- aproximadamente 407 millones de dólares y se tenía prevista la generación de más de 9 mil empleos directos.
Arena del Río comenzó a gestarse en noviembre de 2020, teniendo en cuenta el buen momento de Colombia como destino de la inversión privada nacional y extranjera. UMUSIC Hotels, una alianza entre Universal Music Group & Dakia U-Ventures, y Two Way Stadiums se unieron con el fin de madurar esta idea.
Ubicado en el Gran Malecón, frente al río Magdalena, Arena del Río tenía proyectada la construcción de una estructura de 336,934 metros cuadrados, con accesos de la Vía 40.
La atención principal de este megaproyecto se concentraba en el césped móvil que se convertiría en campo de fútbol, el cual se almacenaría en un dispositivo ubicado en un sótano a cuatro metros de profundidad, para dar paso a una plataforma hidráulica de 240 mts2 que se elevaría y se transformaría en un escenario de nivel mundial para los artistas, rodeado de un área que tendrá un público de 3.700 espectadores adicionales ubicados a nivel del suelo.
Contaba con palcos de clase mundial, con seis niveles de palcos, para un total de 350 espacios multifuncionales, con salas que permitirán vivir los espectáculos al mismo tiempo que funcionan como salas de juntas y oficinas.
El proyecto también contaba con 100 apartamentos de lujo para la creación de contenidos; 500 habitaciones de lujo para recibir a los turistas, tres auditorios con capacidad para 3.000, 5.000 y 10.000 espectadores, estudios de cine y televisión, gastronomía, restaurantes a manteles y de comida rápida, así como un museo de música y deportes, parque de realidad virtual y juegos digitales.


