La Corte Suprema de Massachusetts dictaminó que Caroline Settino debe devolver a Bruce Johnson el anillo de compromiso de $70,000 después de la ruptura de su compromiso. La decisión marcó un giro en la ley estatal, eliminando la norma de seis décadas que exigía a los jueces determinar quién tenía la culpa de la separación para decidir quién conservaba el anillo.
La relación entre Johnson y Settino comenzó en 2016, pero se deterioró tras la propuesta de matrimonio en 2017. Después de acusaciones de infidelidad y constantes conflictos, Johnson rompió el compromiso y solicitó la devolución del costoso anillo. Aunque inicialmente un tribunal falló a favor de Settino, la Corte Suprema estableció que el anillo debe regresar a quien lo compró, sin importar la causa de la ruptura.
Este fallo sienta un precedente en casos similares, eliminando el requisito de asignar culpa y estableciendo que el anillo es propiedad de quien lo adquirió, aclarando las leyes de bienes previos al matrimonio en Massachusetts.


