El excandidato a la Gobernación del Atlántico y quien fue además gerente del proyecto del Superpuerto de Aguas Profundas Rodney Castro, señaló que la crisis portuaria se defiende de fondo cuando unidos, el sector portuario, la Gobernación del Atlántico y la Alcaldía de Barranquilla reclamen la descentralización de los recursos y la administración de los puertos.
“El liderazgo político debe entender que esta es una lucha impostergable pues es la vocación natural de nuestro territorio. Nuestras potencialidades y el verdadero desarrollo económico están atados a ellos. No tenemos porqué conformarnos con las migajas cuando pudiéramos ser potencia portuaria en el mundo, pero estos sueños de los atlanticenses se vislumbran cada vez más lejano en su materialización”, dijo el abogado, especialista en Negociación y Manejo de Conflictos, con estudios de Liderazgo Político en el Instituto Nacional Democrático de Washington.
Agregó que: “El gobierno de Duque pasará a la historia como el que más golpeó a los barranquilleros en su idea de posicionarse en materia de competitividad portuaria. Recordemos que encontró estructurada la Alianza Pública Privada, APP, del Río Magdalena, pero echó a la caneca todo lo construido por el expresidente Santos y para ello se valió de una ministra de Transporte que nos incumplió en tantas promesas especialmente en la APP. Fueron cuatro años perdidos y el río Magdalena quedó en igual o en peores circunstancias de navegabilidad”.
Para Rodney Castro, preocupa ahora el nuevo anuncio del gobierno de Gustavo Petro que contempla la ejecución de un nuevo proyecto de recuperación de la navegabilidad del río por obra pública, descartando la puesta en marcha de una APP.
“Recordemos que fue el gobierno de Duque el que acabó con la concesión del Superpuerto que alejó en años a Barranquilla de poder tener su terminal de aguas profundas. Un nuevo proyecto en Bocas de Cenizas deberá surtir el proceso de solicitud de concesión, licenciamiento ambiental, que apareja millonarios estudios que ya se tenían. Esta nueva tarea demanda cinco años más de espera antes de poder iniciar cualquier tipo de infraestructura portuaria”, indicó.
Rodney Castro se preguntó: “¿por qué tanta talanquera con el desarrollo del río? ¿A quién le conviene que el río no sea navegable? Es que el río Magdalena convertido en una gran hidrovía resulta ser una amenaza económica para las principales zonas portuarias y para las grandes empresas de transporte terrestres porque el 77 por ciento de los recursos que destina el Gobierno en el presupuesto nacional es para el modo carretero, el 12 por ciento para el modo aéreo y solo el 1 por ciento es para el modo fluvial. Además, el 96 por ciento de la carga se transporta de modo terrestre y solo el 1,5 por ciento de modo fluvial”.
“Se trata entonces de un tema de intereses económicos. Nos mantienen de rodilla, clamando por el dragado del río en nuestro territorio y no hemos entendido que la pelea debe ser por la navegabilidad del río hasta Puerto Salgar y por la habilitación de una estructura de aguas profundas que nos haga grande en materia portuaria y que nos haga realmente competitivo”, terminó de señalar Castro.


