La eliminación de la Selección Colombia del Mundial, luego de caer en la tanda de penales frente a Suiza, reavivó el debate sobre las falencias estructurales del fútbol colombiano y los cambios que serían necesarios para elevar su nivel competitivo. En medio de esa discusión, el comentarista deportivo Javier Castell entregó un análisis en el que apuntó a aspectos que, a su juicio, deben ser revisados para fortalecer el desarrollo del deporte en el país.
Castell sostuvo que el problema va mucho más allá de los resultados de la selección y consideró que es necesario revisar toda la estructura del deporte colombiano. En ese sentido, señaló que deben fortalecerse los procesos de formación, mejorar la infraestructura deportiva y potenciar los semilleros, al considerar que allí comienza el verdadero desarrollo de los futbolistas.
El analista también puso el foco sobre el componente económico que rodea al fútbol. Explicó que el deporte se ha convertido en un gran negocio a nivel mundial y que esa realidad ha llevado a que muchos jugadores colombianos sean transferidos al exterior cuando apenas comienzan su carrera profesional. Según indicó, en esas decisiones pesan los intereses de los clubes, los empresarios y hasta de las propias familias de los futbolistas, priorizando lo económico sobre el proceso deportivo.
Asimismo, afirmó que los problemas del fútbol colombiano están “superdiagnosticados” y que ahora corresponde avanzar en soluciones concretas. En su opinión, ese trabajo debe involucrar al Estado, al Ministerio del Deporte y a los dirigentes encargados del fútbol nacional, quienes tendrían la responsabilidad de liderar un proceso de transformación que permita mejorar el nivel competitivo.
Finalmente, Javier Castell volvió a mencionar una propuesta que desde hace años genera debate en el país: la creación de una categoría C, e incluso una D, dentro del sistema del fútbol profesional colombiano. A su juicio, ampliar la pirámide competitiva permitiría que más equipos tengan posibilidades de ascenso y descenso, aumentaría la competencia y contribuiría a elevar la calidad del campeonato y del fútbol colombiano en el largo plazo.


