En una nueva edición del programa “Barranquilla Cómo Vamos”, conducida por su directora Lucía Avendaño, se presentó un balance sobre los principales indicadores de salud en la ciudad entre 2020 y 2024. El informe destacó avances importantes en algunos frentes, pero también alertó sobre problemáticas que requieren mayor atención por parte de las autoridades y la comunidad.

Uno de los datos corresponde a la disminución en los embarazos adolescentes. De acuerdo con la información revelada, en el rango de 15 a 19 años se registró una reducción superior a 1.800 casos, mientras que en el grupo de 10 a 14 años la caída fue de 29 embarazos. Este descenso se considera un logro relevante en materia de prevención y acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva.
El informe también señaló que las muertes maternas han disminuido de manera sostenida. Entre 2019 y 2024, la reducción fue de 9 casos, lo que representa una tendencia favorable en la atención durante el embarazo y el parto. No obstante, Avendaño recordó que otras ciudades del país han logrado alcanzar cifras de cero muertes maternas, lo que representa un desafío pendiente para Barranquilla.
En contraste, preocupa el incremento en la prevalencia de bajo peso al nacer. En 2024, la ciudad registró un 11 % de casos por cada 100 nacidos vivos, un punto porcentual por encima del año anterior. Este indicador refleja la necesidad de reforzar los programas de nutrición y cuidado prenatal, ya que el bajo peso está directamente relacionado con riesgos en la salud de los recién nacidos.
Otro aspecto relevante es la disminución de la mortalidad infantil por Infección Respiratoria Aguda (IRA), con una caída de 2,5 casos por cada 1.000 nacidos vivos respecto a 2023. Sin embargo, la Infección Diarreica Aguda (EDA) mostró un incremento de 1,25 casos en la misma proporción, lo que evidencia un comportamiento desigual en las enfermedades más comunes de la infancia.
Finalmente, el informe puso de relieve la situación de enfermedades como la tuberculosis y el VIH/SIDA. En el caso de la tuberculosis, los registros muestran un aumento de alrededor de 500 casos entre 2020 y 2024. Mientras tanto, el VIH/SIDA presenta un estancamiento desde 2022, con cifras que no logran descender de la barrera de los 500 casos. Estos resultados subrayan la importancia de fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno en la ciudad.


