Barranquilla avanza en la recuperación de uno de sus barrios más emblemáticos. El secretario de Cultura, Juan Carlos Ospino, reveló en una entrevista exclusiva con Extra Noticias Radio que el barrio El Prado vive una transformación impulsada por la creatividad, el arte urbano y la participación comunitaria. Esta iniciativa busca revitalizar los callejones de la zona, integrándolos al ecosistema cultural de la ciudad mediante murales y paisajismo ejecutado por jóvenes artistas locales.
Según Ospino, la intervención no solo ha consistido en recuperar los murales existentes, sino en mejorar todo el entorno de los callejones que conforman parte del patrimonio del barrio. “A través de un proceso de participación comunitaria y en coordinación con la gerente de Ciudad, Ana María, hemos podido sacar adelante la iniciativa del señor alcalde de recuperar todos los callejones del barrio El Prado”, explicó el secretario. Las obras se enmarcan en un plan más amplio de embellecimiento urbano con enfoque cultural.

Hasta la fecha, se han recuperado cinco callejones y se está culminando el sexto, conocido como “La Libertad”, ubicado en las inmediaciones donde por años funcionó la sede del diario La Libertad. Ospino afirmó que, a partir de la próxima semana, iniciará la fase de paisajismo en este último callejón, en la que los jóvenes artistas que fueron seleccionados a través de convocatorias comunitarias comenzarán a intervenir el espacio.
El proyecto no se limita a pintar muros: apunta a fomentar sentido de pertenencia y apropiación ciudadana. “Buscamos que los entornos patrimoniales por donde transita la ciudadanía sean seguros, agradables y bonitos. Lo que está pasando es que la gente ya se va los fines de semana a tomarse fotos en estos sitios, esto es un atractivo más de la ciudad”, añadió el secretario. La idea es convertir estos espacios en puntos de encuentro y orgullo para la comunidad.

Este proceso forma parte del programa Barranquilla Limpia y Linda, liderado por Dina Luz Pardo y la Gerencia de Ciudad, que integra la limpieza, el embellecimiento y la conexión emocional con los espacios urbanos. “No es solo limpiar o embellecer. Se trata de que estos entornos tengan dolientes, que los queramos mucho más y que formen parte del paisaje urbano y cultural”, sostuvo Ospino, subrayando la importancia de que la ciudadanía se sienta parte activa del cambio.
La intervención artística y cultural en El Prado se proyecta como un modelo replicable para otros sectores de Barranquilla. Con el impulso de las autoridades, el compromiso de la comunidad y el talento de jóvenes creadores, los callejones del tradicional barrio están dejando atrás el abandono para convertirse en postales vivas que cuentan una nueva historia de ciudad.


