La suerte de Telecaribe.
La junta directiva del Canal Regional – Telecaribe- se reúne mañana y en la agenda aparece como punto prioritario definir la continuidad o la salida de su Gerente Mábel Moscote. Hay rumores sobre la eventual renuncia de la funcionaria como resultado de los cuestionamientos a su gestión y los enfrentamientos que por el cargo tienen los gobernadores de Córdoba y Sucre, quienes en el reciente pasado se unieron para liderar el proceso y designarla. En caso de confirmarse la renuncia de la Gerente es claro que debe haber un encargo y la norma establece que debe ser un funcionario interno que tenga mínimo 2 años de experiencia en televisión. La posición que adopte el Ministerio de las TIC o el delegado, será clave para definir la pelea por el nombramiento.
Comenzó el juego
Comenzó el juego de las encuestas privadas que los partidos y posibles candidatos contratan para explorar la imagen y posibilidades de cada cual, y evitar embarcarse en aventuras poco exitosas.
Las que se manejan hasta el momento favorecen a los ex – gobernadores Eduardo Verano de la Rosa, José Antonio Segebre y al ex candidato Alfredo Varela.
Prima en estos estudios la recordación del nombre, las interacciones con la comunidad y el manejo de sus redes sociales.
Entre tanto, estos posibles aspirantes continuan tocando puertas en los diversos partidos, en la búsqueda de apoyos y avales. La decisión final está en pausa por el momento.
El partido Colombia Humana en el Atlántico, integrante del Pacto Histórico, reconoció que no han recibido del actual gobierno de Gustavo Petro ” ni una bolita de coco”, pero defendió que burocráticamente se beneficien los sectores políticos que están respaldando las reformas que hacen tránsito en el Congreso.
El controvertido dirigente Javier García Felizzola, admitió que muchos en el Pacto Histórico no han comprendido la política incluyente del presidente Petro y generan ruidos que llaman más a la división y no a la unión.
El ambiente al interior del llamado grupo de los petristas “pura sangre” sigue siendo tirante por el deseo de imponer candidaturas que no tienen el consenso de la colectividad.


