Nilson De Arco, joven defensor de derechos humanos y miembro del Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, permanece en estado de salud reservado tras haber sido víctima de un atentado armado en el municipio de Soledad. Así lo confirmó María Cedeño, coordinadora de la Oficina de Derechos Humanos de dicha fundación en el Atlántico, quien indicó que el joven se encuentra en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica La Misericordia, a la espera de una valoración por parte de un neurocirujano.
Según relató Cedeño en entrevista con Extra Noticias, el atentado se produjo mientras De Arco trabajaba junto a otras organizaciones en la producción de un video y documento sobre el reclutamiento forzado de menores en el departamento del Atlántico. “Un hombre se bajó de una moto, se dirigió directamente hacia él, le pidió que entregara lo que tenía en la mano, pero no se llevó nada. Simplemente le disparó”, narró.
La vocera de la fundación denunció que el traslado del joven a un centro asistencial se vio obstaculizado por demoras en la atención y en la asignación de una clínica que lo recibiera. “Fue una situación bastante difícil. Solo hasta altas horas de la noche se logró gestionar su traslado, gracias a mediaciones de varias instituciones”, explicó.
De acuerdo con Cedeño, ya existían antecedentes de amenazas contra De Arco relacionadas con denuncias por presuntos actos de corrupción. Aunque por ahora se abstienen de dar más detalles para no entorpecer la investigación, confirmaron que hay una línea de investigación en curso. Además, reveló que otros defensores del comité también han sido amenazados, sin que se hayan recibido respuestas efectivas por parte del Estado.
“La situación es preocupante. Desde el año pasado dos compañeros han tenido que exiliarse y ya van más de 20 personas amenazadas en todo el departamento, muchas de ellas en Barranquilla. Vemos cómo desmontan esquemas de seguridad y cómo se agrava el riesgo para quienes defendemos derechos humanos”, concluyó la defensora.


