El cantante Freddy Cruz se ríe cuando cuenta lo que le pasó con la canción ‘Amaneciendo’ que tuvo una fuerte acogida, ganando el Congo de Oro en la categoría de Mejor Conjunto en el Carnaval de Barranquilla en 1977.
Y lo relata así: “Esta canción tiene una anécdota muy especial, pues resulta que el tema se decidió incluirlo en el álbum a última hora, prácticamente como relleno, en reemplazo de otro número. Adolfo Echeverría era quien iba a interpretar el tema en su totalidad, pero durante los ensayos fue evidente que no alcanzaba las notas altas y entonces me propuso para que me hiciera cargo de esa parte. Al momento de la grabación me escondí en un baño, renuente a la directriz del jefe, pues ya tenía bastante claro que lo suyo no era la cumbia sino la salsa. La cuestión se resolvió, puse mi voz y el tema se posicionó como éxito de catálogo de la casa Discos Fuentes y, sin lugar a dudas, en una de las más grandes joyas musicales del cancionero tropical colombiano”.
La vida de Marco Alfredo De La Cruz Grosser, como fue bautizado, está llena de anécdotas como las anteriores.
Llegó al mundo un 28 de octubre de 1955 en el barrio Chiquinquirá, de Barranquilla, hijo de Hipólito de la Cruz y Dora Grosser. Heredó la vena artística de su padre quien fue compositor y de su tío Juan, cantante de tríos. Hipólito es el autor de El niño de Nerja, grabado por Pacho Galán y La Negra Concepción, interpretado por Los Líderes, de Jaime Ley, y Los Bravos de la Esquina, de Arnovis Fontalvo.
Ha estado radicado toda su vida en la capital del departamento del Atlántico. Su primaria la hizo en el Colegio Alemán, el bachillerato en el Colegio San Francisco e inició estudios universitarios de bacteriología en la Universidad Metropolitana en 1975.
En su juventud empezó a tomarle gusto a la salsa que ya era un fenómeno sociocultural en Latinoamérica y el mundo entero. Desde finales de los 50 y comienzos de los 60, las agrupaciones de música tropical colombiana habían entrado en la onda de grabar e interpretar todos esos ritmos afrocubanos que ingresaban por el puerto, procedentes de Cuba, Puerto Rico y Nueva York.
Sus ídolos de niñez y adolescencia fueron Los Blanco, de Venezuela, Tony Pabón, las estrellas del sello Fania y Néstor Sánchez, a quien considera el artista que ha influenciado su obra musical y admiraba por su técnica y forma poética de improvisar.
Durante su paso por el colegio empezó a desarrollar su vocación artística. Con un grupo de amigos formaron una pequeña agrupación en la que cantaba y solían tocar gratis animando las fiestas de sus allegados. Su primera participación como músico aficionado fue aproximadamente a los 15 años, en la banda de un amigo suyo que era cantante y le enseñó a interpretar los timbales.
Con sus amigos Campo Elías y Ulises Rangel conformaron un trío en el que interpretaba la guitarra y cantaban bambuco, pasillos y música folclórica del interior en las tiendas donde departía la gente.
Profesionalmente se inició como corista de El Conde Araque y su orquesta, en 1974. Un año después ingresó a Los Súper Stars, alternando el canto con sus estudios universitarios, los cuales abandonó cuando había cursado casi dos años. Después tuvo un paso fugaz como vocal en la agrupación del pianista y director Samuel del Real.
Luego se une a la idea de formalizar una agrupación musical en una empresa de la ciudad de Barranquilla, específicamente el Terminal Marítimo, bajo la dirección de Darío García, con quien duró menos de un año. Grabaron el tema ‘Carevaca’, que fue prensado pero no comercializado. Sin embargo, su primera grabación oficial fue el tema ‘Cariñito de mi vida’, registrada, composición y arreglos de Darío García, realizada en el estudio de sonido del capitán Molina, prensada bajo el sello Machuca.
Alberto Barros lo llamó y formaron una banda llamada La Sucesión Selecta, con formato de trombones. Alberto Barros era bajista pero en esa época estaba incursionando en la ejecución del trombón, instruido por su hermano Adolfo, quien también formó a Freddy en la ejecución de ese instrumento. Hugo Molinares era el pianista, Iván Sierra bongó, Gardenio Fernández y Freddy cantaban. Su nombre artístico ahí fue Alfredito. La banda se dio a conocer gracias a una presentación que hicieron en El Club El Prado, alternando con La Protesta. Quien lo bautizó con el nombre artístico de Freddy Cruz fue el maestro Adolfo Echeverría, con quien grabó los álbumes Adolfo Echeverría y La Gran Banda (Discos Fuentes, 1976) y Sabroso Bacalao (Discos Fuentes, 1977).
El maestro Adolfo lo llamó para cantar un viernes en la noche sin ensayar y terminó quedándose como uno de sus líderes vocales. Su experiencia junto al maestro Echeverría sería fundamental para su consolidación en la escena artística del momento. Del álbum Adolfo Echeverría y la Gran Banda pegó fuertemente uno de sus temas: la cumbia ‘Amaneciendo’.
De la producción Sabroso Bacalao canta los temas ‘Perdóname’ y ‘Mi Viejo Barrio’, así como ‘Noches de Cumbia’ y ‘Fantasía Marina’ a dúo con Manuel Cassiani. Al preguntarle sobre los recuerdos que tiene del maestro Echeverría (quien falleció el 20 de diciembre de 2018), Freddy contesta: “fue mi mentor y me condujo al éxito. Buen visionario de las cosas que componía y tocaba. Era un Midas. Adolfo compuso temas de salsa como el que grabó Tito Puente con Celia, Salsa de Tomate, todo un éxito, pero su fuerte eran las cumbias, cumbiones y paseos”.
Trabajó alrededor de dos años cantando con la orquesta del legendario maestro Pacho Galán. Aprendió mucho de él y de su hijo Armando, quien fue su profesor de trombón. Fue así como hizo parte del álbum Homenaje Musical a la Puerta de Oro (1979), de Pacho Galán, producido por El Club Alemán de Barranquilla, donde interpreta ‘Tambores de Carnaval’, ‘Barranquilla, Barranquilla’ y ‘Así es mi Barranquilla’. Además de Freddy Cruz también participan los cantantes Omaira, Tommy Arraut y Alí Pérez. El disco es toda una pieza de colección para los seguidores del artista costeño y amantes de la música tropical colombiana. Más adelante es contratado por el maestro Carlos Hayen (pianista, director y arreglista) con quien estuvo poco tiempo.


