El concejal de Barranquilla Richard Fernández señaló que: “no hay una verdadera estrategia para combatir la inseguridad en Barranquilla” y enfatizó que el tema no es de más policías sino de un trabajo coordinado entre todas las entidades encargadas en el tema de la inseguridad bajo la coordinación de la Oficina Distrital de Convivencia Ciudadana.
El pronunciamiento se conoce luego que el alcalde Jaime Pumarejo exigiera resultados a la Policía Metropolitana de Barranquilla y reiterar su iniciativa de judicializar a quienes porten un arma de fuego sin salvoconducto.
“Estamos proponiendo a los legisladores que alguien que sea capturado con un arma ilegal de fuego, que la porte o la tenga en su casa sin el salvoconducto correspondiente, debería ser considerado un criminal peligroso, debería ser conducido inmediatamente a un centro penitenciario y no debería gozar de una medida extramural”, aseguró el mandatario.
Hay que indicar que de planes de desarme se ha hablado históricamente en el país, pero nunca han rendido los frutos esperados.
“Desde el Concejo de Barranquilla, hemos venido realizando unos debates de control político y citando al Comandante de la Policía, pero desafortunadamente no vemos verdaderas estrategias que puedan combatir con esta inseguridad que tenemos. Yo creo que la inseguridad es el lunar negro de esta y de las pasadas administraciones con estadísticas negativas a nivel nacional. Quiero hacer un llamado a la administración no para que tenga más policía porque sigue el descontrol, sino para que construya estrategias que acabe con el microtráfico, las bandas criminales y la delincuencia común”, dijo el concejal Fernández.
Agregó que: “La inseguridad depende no solo de la Policía sino de la Oficina de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que debe tener un trabajo articulado con la institución policiva. Hoy estamos totalmente desprotegido y nos da miedo salir a comer a algún restaurante o llegar a un centro comercial. El bandido está en todas partes”
El concejal anunció un debate de control político a los funcionarios responsables del tema de la seguridad en el Distrito para que rindan un informe sobe lo realizado en el año 2022 y la estrategia a ejecutar para el año 2023.
Hay que resaltar que los episodios de criminalidad e inseguridad, incluyendo la extorsión, que recientemente se han registrado en Barranquilla y el área metropolitana han causado temor en ciudadanos y comerciantes, por lo que el alcalde Jaime Pumarejo Heins se pronunció para exigir resultados a la Policía Metropolitana de Barranquilla y reiterar su iniciativa de judicializar a quienes porten un arma de fuego sin salvoconducto.
Para el mandatario distrital la clave está en atacar el dinamizador del delito: el arma de fuego ilegal. Recordó que, desde el Distrito, “estamos proponiendo a los legisladores que alguien que sea capturado con un arma ilegal de fuego, que la porte o la tenga en su casa sin el salvoconducto correspondiente, debería ser considerado un criminal peligroso”.
Añadió: “Debería ser conducido inmediatamente a un centro penitenciario y no debería gozar de una medida extramural, y de esa manera debería ser priorizado para que sea imputado, al menos, por el delito del porte ilegal de armas, que podría conllevar a una pena de casi 10 años de cárcel si lo tratáramos como un criminal peligroso”.
Insistió en que “ahí es donde nos la debemos jugar. Queremos ofrecer recompensas, pero necesitamos que los jueces se sumen a esta campaña priorizando este delito y unificando su criterio, y necesitamos también que con la Policía podamos armar una gran red de informantes y empezar a caerle a esos bandidos que usan y almacenan armas”.


