La reconocida tienda de ropa infantil EPK, operada en Colombia por Akmios S.A.S., no pudo superar su crisis financiera y finalmente entró en liquidación judicial. La compañía, que pertenecía al empresario barranquillero Samuel Tcherassi y fue fundada en 2005, acumulaba deudas que ascienden a $174.304 millones, lo que hizo inviable su continuidad.
De acuerdo con los reportes entregados por la misma sociedad, con corte al 31 de diciembre de 2023, los activos alcanzaban los $70.673 millones, mientras que los pasivos superaban con creces esa cifra. Actualmente, Akmios ya no cuenta con empleados, ni directos ni indirectos.
La Superintendencia de Sociedades, al referirse al caso, indicó que la compañía recurrió a los mecanismos legales de insolvencia después de múltiples intentos fallidos de reorganización. “En este caso, la compañía acudió a los mecanismos legales de insolvencia tras agotar sus esfuerzos por lograr la recuperación”, explicó Billy Escobar, superintendente de Sociedades.
El mismo funcionario destacó que el organismo actuó con prontitud para proteger a los acreedores y evitar mayores perjuicios: la entidad “actuó con celeridad y ordenó la apertura del proceso de liquidación judicial con el fin de salvaguardar el orden económico, proteger los activos de la empresa y permitir que los acreedores puedan recuperar, en la medida de lo posible, sus derechos”.
Cabe recordar que, además de las dificultades financieras, la firma también enfrentó durante más de ocho años un litigio con Bridgewood Capital por el uso de la marca, periodo en el que, sin embargo, alcanzó a posicionarse con presencia en varias de las principales ciudades del país.


