El banco digital inglés Revolut está cada vez más cerca de iniciar oficialmente sus operaciones en Colombia. Tras anunciar en octubre de 2024 su interés de ingresar al país, la fintech ya adelanta la etapa final del proceso legal requerido para constituirse como entidad financiera.
La compañía, que cuenta con presencia en más de 30 países y más de 60 millones de usuarios en el mundo, operará bajo la razón social Revolut Bank Colombia S.A. y tendrá su sede principal en Bogotá. Desde allí, proyecta expandir sus servicios a todo el territorio nacional.
Capital inicial y marco regulatorio
Revolut desembarcará en Colombia con un capital de $146.400 millones de pesos, equivalentes a unos 27,5 millones de libras esterlinas, una cifra que refleja su intención de permanencia y compromiso en el mercado local.
La entidad explicó que su proceso de incorporación se ajusta a lo dispuesto en el Decreto 663 de 1993, normativa que regula la creación de instituciones financieras en el país. Este paso representa uno de los hitos más importantes para el inicio de sus actividades, que deberá completarse posteriormente con la aprobación de la licencia bancaria correspondiente.
Fundada en 2015 en el Reino Unido como una plataforma para transferencias e intercambio de divisas, Revolut ha evolucionado hasta convertirse en uno de los bancos digitales más reconocidos del mundo. Su modelo de crecimiento se centra en consolidarse como una de las tres aplicaciones financieras líderes en cada mercado en el que participa.
Actualmente, la fintech tiene operaciones en Europa, Australia, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Estados Unidos, India y Brasil. Además de Colombia, la compañía ya se encuentra preparando su entrada a México y Argentina, ampliando así su presencia en América Latina.
Con la llegada de Revolut, los consumidores colombianos contarán con una alternativa digital respaldada por experiencia internacional y una sólida base de clientes. El reto de la fintech será posicionarse frente a la competencia local y, al mismo tiempo, responder a las demandas de un mercado cada vez más abierto a la banca digital.
Con información de El Portafolio


