Heriberto Fiorillo, el periodista barranquillero, narrador múltiple, editor, director y productor de televisión, guionista y director de cine, falleció en la madrugada de este martes, según confirmaron fuentes cercanas al hombre que se dedicó a recuperar La Cueva, a través de su fundación, y a darle una mirada distinta al Carnaval de Barranquilla con el Carnaval Internacional de las Arte.
Personas que estuvieron cercana en los últimos días de Fiorillo señalaron que falleció tranquilamente, aunque la enfermedad de Parkinson que padecía le generó complicaciones médicas.
“El Carnaval de las Artes es uno de los grandes aportes de Heriberto Fiorillo a la narrativa del Carnaval de Barranquilla”, señaló el folclorista y amigo personal de Fiorillo, Carlos Sojo.
La empresa Carnaval de Barranquilla S.A. emitió un mensaje de condolencia a los familiares y amigos de Heriberto Fiorillo: “Nuestras sentidas condolencias a la familia y equipo de Heriberto Fiorillo. Su legado en la cultura, las artes y el periodismo marcó una historia en la ciudad y el país con la Fundación La Cueva, Carnaval de las Artes y Concurso Nacional de Cuentos. Fue jurado del premio de periodismo de Carnaval S.A.”.
Fiorillo falleció en su casa, rodeado de sus seres queridos. Una vez se conoció la triste noticia se generaron diversas reacciones de solidaridad para familiares y amigos.
Fue comunicador social de la Universidad Javeriana de Bogotá, y tuvo prolifera producción periodística en diferentes medios de comunicación del país. También fue guionista y libretista de radio y televisión. Fue columnista de El Tiempo.
‘Fiori’, como lo llamaban sus amigos inició su exitosa carrera en los medios como periodista del diario El Heraldo, luego siguió en El Espectador y la revista Cromos, donde brilló por sus entrevistas y crónicas.
También tuvo un destacado paso por la dirección de cinco noticieros nacionales de televisión, y fue el primer creador de un noticiero en cine en el país. Es autor de varios libros y sus crónicas y cuentos han aparecido en diversas antologías internacionales.
A sus 71 años, Fiorillo dejó un legado invaluable en el periodismo, el cine y la promoción de las artes en el país.
Heriberto Fiorillo se destacó a lo largo de cuatro décadas como columnista, narrador, editor, director y productor de televisión, guionista y director de cine. Su incansable labor en el ámbito cultural lo convirtió en un referente en Colombia y su partida deja un vacío en el panorama artístico nacional.
A lo largo de su carrera, Fiorillo incursionó en el cine documental, siendo guionista y director de diversos proyectos cinematográficos. En la década de 1980, trabajó en la Cine-revista, un magazín quincenal cinematográfico, y produjo obras como “Ay, Carnaval” y “Aroma de Muerte”, que fueron aclamadas en festivales internacionales.
Además de su labor en el cine, Fiorillo dejó huella en la televisión colombiana. Fue subdirector y libretista del Noticiero de las Siete, y posteriormente director del Noticiero del Mediodía. Su creatividad y visión en el campo periodístico lo llevaron a diseñar, producir y escribir “Noticias Uno”, un reconocido informativo para festivos y fines de semana en Colombia.
A lo largo de su vida, Fiorillo también se destacó como escritor, con títulos como “Arde Raúl”, “La Cueva”, “Nada es mentira”, “Cantar mi pena” y “La mejor vida que tuve”. Su labor literaria fue reconocida en 2021 por el Ministerio de Cultura de Colombia, que le otorgó la medalla al mérito cultural en reconocimiento a su trabajo cinematográfico y promoción cultural en la literatura y el teatro.
Por si fuera poco, también dejó huella en el exterior al ser cronista, cineasta, locutor y productor de radio en Nueva York.
Además de su trabajo en los medios, Heriberto Fiorillo fue un incansable promotor de la cultura. Fundó la Fundación La Cueva en 2004, la cual realiza actividades como el Premio Nacional del Cuento de La Cueva y el reconocido Carnaval Internacional de las Artes de Barranquilla, que ha sido un referente cultural en el país durante más de 15 años.
El legado de Heriberto Fiorillo perdurará en la memoria de quienes lo conocieron y admiraron su trabajo. Su habilidad para narrar, su liderazgo cultural y su compromiso con el desarrollo de las artes y la cultura en Colombia quedarán grabados en la historia del periodismo y la cultura del país.


